La madre de Sarkozy no cree que a su hijo le falten pretendientes

Adrée "Dadou" Sarkozy, la madre del presidente francés, no cree que a su hijo le falten pretendientes tras el divorcio de su segunda esposa Cécilia. "En su puesto tiene donde elegir", afirma la octogenaria en una entrevista que hoy publica el semanario "Point de Vue". Pese a ello, dos meses después del divorcio de su hijo de Cécilia Ciganer-Albéniz, "Dadou" Sarkozy espera que el presidente no vuelva a casarse porque afirma estar "harta de bodas". Con Cécilia asegura que tuvo "buenas relaciones" y siempre fue "amable" con ella, pese a que dice que "es fría". Y no descarta que la ya ex primera dama francesa acuda a la cena familiar de Navidad, porque el pequeño Louis, el hijo conjunto, sigue siendo "un lazo" entre ambos. A las dos hijas de Cécilia, Judith y Jeanne-Marie, las conoce "poco" porque son "un poco distantes" y han heredado la frialdad de su madre, dice. La madre de Sarkozy, que acompañó a su hijo en un viaje oficial a China el mes pasado, afirmó haber congeniado bien con las ministras del Gobierno francés. Asegura que es "amiga" de la titular de Justicia, Rachida Dati, y de la de Finanzas, Christine Lagarde. La madre de Sarkozy afirma que desde que tenía 18 años el segundo de sus tres hijos quería ser presidente, confiesa que es "más enérgico" que ella y dice que no discute sus decisiones políticas. "Es el que más se parece a mi. Me parece razonable en sus decisiones, muy claro en sus convicciones. Muy enérgico", comentó.