Una ministra chilena encabezó un acto público con un zapato de cada color

La ministra chilena de Planificación, Clarisa Hardy, apareció en un acto oficial con un zapato negro y otro rosado. El percance, ocurrido el jueves en la sureña ciudad de Linares, le costó a Hardy comentarios jocosos en la prensa y fotos en las que aparece soportando la incómoda situación con cara de circunstancias. A Hardy no le quedó más remedio que afrontar la situación con humor y comentó que "no me dejaron imponer una nueva moda". Según dijo, se dio cuenta del problema cuando estaba en plena ceremonia, después de viajar más de tres horas hasta Linares, a 306 kilómetros de Santiago, gracias a un periodista que le advirtió del detalle. Para evitar el asedio de los periodistas y fotógrafos que ya enterados del percance comenzaron a seguirla, la ministra explicó que, pese al cargo que ocupa, esta vez "la planificación" no había sido su fuerte. "Miren, me levanté muy temprano, porque tenía que viajar, y como tengo dos pares de zapatos iguales en su forma, aunque de colores distintos, y aún estaba oscuro, me calcé sin mirar", explicó. "Creo que es algo instintivo, mi pie izquierdo tiende al rosado y el derecho al negro", añadió, sonriente, Clarisa Hardy, aunque tras ser avisada del percance todos vieron cómo trataba de esconder su pie izquierdo detrás del derecho. Hardy agradeció al senador local Jaime Naranjo que tras la ceremonia la tomara de un brazo y la llevara a una oficina de la Gobernación local, donde una asesora la esperaba con un par de zapatos nuevos. "Me compraron unas sandalias muy bonitas, fueron muy gentiles, pero impidieron que yo impusiera una moda", concluyó Hardy.