La moda del tatuaje se extiende entre jóvenes cubanos

El tatuaje es una moda cada vez más aceptada por los jóvenes cubanos, en su mayoría varones entre los 14 a 19 años de edad, de acuerdo a los resultados de una investigación realizada por el Centro de Estudios de la Juventud de la isla divulgados este domingo. La autora del estudio, Aramilka Jiménez, explicó que la indagación abarcó a 494 personas, entre los 14 y 29 años de edad, residentes en las provincias de Ciudad de La Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba. El estudio reveló que solo un 25,9 por ciento de los encuestados se ha hecho tatuajes, y un 46,4 por ciento declaró que le gustan esos dibujos. La investigadora dijo al diario local "Juventud Rebelde", que algunos jóvenes que se inclinan por el tatuaje no se lo han hecho aún por no tener autorización (de sus padres), carecer del dinero suficiente para pagarlo o preferir disfrutarlo en un cuerpo ajeno. Opinó que esa tendencia puede responder a la persistencia en la sociedad cubana de prejuicios y estigmas que todavía asocian a quienes llevan tatuajes con los marineros, el presidio, la prostitución, y la marginalidad. "El tatoo -como también se conocen los tatuajes- se ha convertido en una moda, incluso en un país como el nuestro (Cuba) donde no existen locales con autorización para hacerlo", señala el artículo del diario cubano sobre este arte en piel humana que desde hace algunos años resulta más atractivo entre los jóvenes cubanos. Algunos tatuadores de oficio señalaron al verano como la temporada en que los cubanos deciden adornar su piel y que las preferencias más marcadas apuntan a los dibujos tribales en la nuca y el brazo, en los hombres, y la parte inferior de la espalda y las piernas, en las mujeres. Los precios de los tatuajes oscilan entre 6 y hasta más de 100 dólares dependiendo del tamaño, la complejidad del dibujo y la variedad de colores, según dijo a Efe un tatuador que ha tenido entre sus clientes a algunos turistas extranjeros. Respecto a los riesgos que implican, la médica Ada Belkis Castilla, advirtió que el pigmento utilizado en los tatuajes puede provocar una reacción alérgica porque actúa como una sustancia extraña al organismo. Previno además sobre la posibilidad de contraer afecciones cutáneas, irritaciones severas y hasta infecciones virales como el VIH-sida, y la necesidad de consultar con el médico si se tiene algún padecimiento como alergias, diabetes o si se trata de una mujer que está embarazada. "Muchos tatuajes se realizan sin cumplir con las normas mínimas de asepsia y antisepsia", recalca y añade que "es importante asegurarse de que en el lugar elegido para tal fin se cumplan las medidas sanitarias y estén al día las vacunas, en especial contra la hepatitis y el tétanos". El artículo apunta también que los tatuajes no tienen por qué ser permanentes, recuerda que como toda moda, "es posible que con el tiempo dejen de resultar atractivos".