La polémica Amy Winehouse acaba en el hospital tras una posible sobredosis

Después de llamar a Madonna "vieja señorita" y de confesar algún intento de suicidio, la cantante británica Amy Winehouse parece haberse sumergido de nuevo en la polémica con un inoportuno desmayo que ha provocado su ingreso en un hospital y que algunos medios británicos atribuyen a una sobredosis de drogas. Paradójica, cuanto menos, es esta historia de una posible sobredosis para una artista que ha triunfado con la canción "Rehab" ("Rehabilitación"), como apunta hoy la prensa británica que añade que la controvertida cantante también ha sufrido anorexia y bulimia. Y es que Winehouse, que ahora se encuentra en su residencia londinense reposando, fue ingresada este miércoles en el Hospital Universitario de Londres aquejada, según su discográfica, de "un profunda extenuación" que la ha obligado a cancelar sus conciertos en Noruega y Dinamarca. Pero lo que cuentan los diarios sensacionalistas británicos es algo muy diferente. El "Daily Mirror" asegura que la joven, de 23 años, tuvo que ser admitida de urgencia en el hospital después de "desmayarse en su casa a consecuencia de una presunta juerga de drogas y alcohol". Esto es, al menos, lo que han revelado a ese tabloide varios amigos de la cantante, quienes confiesan sentirse preocupados porque la artista está "jugando con drogas", ha estado bebiendo en exceso últimamente y ha perdido mucho peso. "Las actuaciones, la bebida, esa vida de vértigo que lleva... pero es que a Amy nadie le puede decir que se cuide", comenta un "colega" al diario. El "Mirror" achaca los problemas de la cantante a la "enorme presión" a la que está sometida la joven, recientemente nominada a tres categorías de los premios MTV de la música. Lo que el "Mirror" llama una "presunta juerga de drogas", "The Sun" pasa a tildarlo de "enorme sobredosis", que hizo desmayarse a una cantante que ha confesado fumar 200 libras (unos 300 euros) de marihuana a la semana, porque la cocaína, ha dicho, "no es lo mío". Este episodio viene a engrosar la lista de desafortunados sucesos en los que se ha visto envuelta Winehouse, quien llegó a pegar a una seguidora suya en uno de sus conciertos y al novio de ésta cuando intentó tranquilizarla.