Ex presidente Bush apuesta por la energía eólica

El ex presidente de EE.UU. George H.W. Bush pretende dar ejemplo en la lucha por la defensa del medioambiente y se ha decantado por la energía eólica como fuente de electricidad de su residencia de verano en Kennebunkport (Maine). El padre del actual inquilino de la Casa Blanca ha instalado un molino de viento de unos diez metros de altura capaz de producir 400 kilovatios de energía al mes, informó el rotativo "Portland Press Herald". "Después de revisar las especificaciones, los puntos a favor y en contra, decidieron probar", dijo al diario Jim Appleby, asistente personal del ex presidente estadounidense, quien explicó que la decisión de la familia se debía a razones económicas y medioambientales. Bush ha demostrado con esta decisión su conciencia ecológica, pese a que su hijo retiró la firma de Estados Unidos del Protocolo de Kioto, que establece límites obligatorios a las emisiones de dióxido de carbono por parte de los países industrializados. Un hogar suele usar alrededor de 600 kilovatios de energía al mes, según dijo Bob Greig, presidente de All Season Home Improvement, la compañía que instaló el aerogenerador, con lo que el molino cubrirá gran parte de las necesidades del matrimonio Bush. Bruce MacDonald, miembro del equipo de energía eólica del gobierno estatal de Maine, celebró que personas como Bush instalen grandes aerogeneradores, que se ven a distancia y funcionan como publicidad en favor de la energía "limpia". "Creo que son una buena opción; es algo que está ocurriendo, la gente busca alternativas energéticas en sus hogares", señaló. En anteriores esfuerzos en la lucha por preservar el medioambiente, Bush, durante su mandato (1989-1993), re-autorizó la ley "Clean Act", que establecía parámetros más altos para la calidad del aire y exigía el uso de carburantes menos contaminantes. La residencia de los Bush en Kennebunkport ha sido escenario este año de reuniones del presidente estadounidense, George W. Bush, con sus homólogos ruso y francés, Vladimir Putin y Nicolas Sarkozy, respectivamente.