Ex presidente de Filipinas Estrada se prepara a volver al cine, con comedias

El ex presidente Joseph Estrada, indultado por la Presidencia de Filipinas de la pena a cadena perpetua por corrupción, dijo hoy que se prepara para volver al cine para hacer reír a los filipinos, porque ya sufren bastante. "Probablemente vuelva a hacer películas porque ya no me queda dinero", manifestó Estrada, de 70 años, a la emisora de radio DZMM, en referencia a los últimos seis años que se pasó encarcelado y bajo arresto domiciliario. El veterano actor, uno de los más populares de la historia cinematográfica de Filipinas por sus papeles de valedor de los más necesitados ante las autoridades y los terratenientes abusivos en películas de clase C, expresó su preferencia por regresar con una comedia antes que uno de los melodramas que tanto calan entre el público filipino. "Hay mucha gente pobre. Ya es bastante malo que lloren en sus hogares como para que les hagamos llorar más en las películas", explicó Estrada, quien demostró su preferencia por rodar con la actriz Ai-Ai de las Alas, una de las más reputadas comediantes del país. Nacido en un barrio paupérrimo de Manila, el de Tondo, José Marcelo Ejército cambió el instituto por las pandillas callejeras, donde adoptó el alias Joseph Estrada, apellido sacado del español camino o calle, y acabó por volcarse en el mundo de la farándula. La popularidad alcanzada en más de un centenar de películas le permitiría primero ganar la alcaldía del barrio manileño de San Juan, después un escaño como Senador, a continuación la vicepresidencia del país y, por último, la jefatura del Estado en 1998. Una revuelta popular pacífica le derribó en enero de 2001, en abril de ese año le detuvieron y en octubre comenzaron varios juicios que desembocarían, el pasado mes de septiembre, en una sentencia a cadena perpetua por delitos de corrupción, la confiscación de 87 millones de dólares de sus cuentas bancarias y la inhabilitación de por vida para ejercer la función pública. El 25 de octubre de 2007, la presidenta filipina y su principal rival política, Gloria Macapagal Arroyo, le concedió el perdón presidencial, con la condición tácita de no presentarse a las elecciones presidenciales de 2010.