(previsión) Empresa de subasta recibe amenazas por la venta de las reliquias del "Che"

La empresa que ha puesto a la venta en EEUU objetos pertenecientes al guerrillero Ernesto "Che" Guevara denunció hoy que recibió amenazas para que se cancele la subasta por considerar que la puja es "una aberración y un ataque a la memoria del revolucionario". La empresa Heritage Auction Galleries, con sede en Dallas (EEUU), mantiene la fecha de la subasta para el próximo día 25, cuando se pondrán a la venta objetos como un mechón de pelo del "Che" que le fue cortado tras su muerte en Bolivia, hace casi cuatro décadas. "Esperábamos que la subasta fuese de gran interés público, pero nunca soñamos que se produjese un furor internacional", afirmó a Efe el director del departamento de EEUU de Heritage Auction, Tom Slater. Las amenazas se incluyen en varios correos electrónicos remitidos a la empresa de subasta en los que se hace un llamamiento a diversas organizaciones internacionales para que denuncien a Heritage Auction y se ejerza un boicot contra ella. En algunos correos se citan a grupos y personas, la mayoría argentinos y cubanos, que muestran su rechazo a la subasta y a los que venden o compren lo que califican de "reliquias de la humanidad". "Ante la aberración cometida por seres carentes de escrúpulos que atacan la memoria de nuestro inolvidable Ernesto ´Che´ Guevara, pretendiendo subastar cabellos y objetos pertenecientes a tan magna figura, urge la movilización internacional para evitar que dicha iniciativa siga su curso irrespetuoso", afirma uno de los correos. La proclama propone también denunciar "a quien venda o se atreva a comprar, lucrar, subastar, enajenar o aprovechar semejantes reliquias de la humanidad". Los objetos en venta pertenecen a Gustavo Villoldo, un ex agente de la Agencia Central de Información de EEUU (CIA) que participó directamente en la operación de captura del "Che" y que asesoró al ejército boliviano en la persecución y detección de los guerrilleros cubanos. Villoldo participó en 1961 en la fracasada invasión de Bahía de Cochinos, y, desde 1965, participó como agente de la CIA en varias misiones clandestinas para la captura del "Che" Guevara, primero en el entonces Congo belga y en 1967 en Bolivia. El 8 de octubre de 1967 el "Che" y los dos guerrilleros que le acompañaban, el peruano Juan Pablo Chang y el boliviano Willy Cuba, se entregaron a los soldados del cuerpo de Rangers del ejército boliviano en la quebrada del Yuro. Al día siguiente, tras consultas con el general Alfredo Ovando Candía, el presidente de Bolivia, René Barrientos, ordenó matar a Guevara y los dos otros guerrilleros. Gustavo Villoldo, en cumplimiento de las órdenes dictadas por el general Ovando, se encargó de enterrar los cuerpos de los tres ejecutados con la ayuda de soldados bolivianos en una fosa cerca del pequeño aeropuerto que entonces se construía en el pueblo de Vallegrande. Pero, antes de enterrar los restos de los guerrilleros, el ex agente de la CIA cortó un mechón del cabello de Guevara. Ese mechón es una de las reliquias, según la empresa Heritage Auction, que más puede atraer a los coleccionistas y, al mismo tiempo, es lo que más ha enfurecido a los seguidores del guerrillero cubano-argentino. "Hay una larga tradición que se remonta a hace 200 años de recopilar el pelo de gente famosa, especialmente si muere en circunstancias trágicas", explicó Tom Slater. Heritage Auction ha subastado mechones de pelo del presidente Abraham Lincoln (1861-1865) así como del general de la Guerra Civil estadounidense J.E.B. Stuart. Slater destacó que las objeciones de quienes han proferido amenazas contra la empresa subastadora no provienen de este sector. "Los coleccionistas entienden que no es irrespetuoso guardar esos objetos. Al revés, debe entenderse que se preservan con una profunda admiración por su significado histórico", agregó. Además del controvertido mechón de pelo se subastan fotografías, mapas de la misión de detección y captura del "Che" en Bolivia, el texto de un mensaje interceptado que ayudó a la localización del grupo rebelde, las huellas tomadas de los dedos del guerrillero y cartas personales de Villondo en su comunicación con el presidente y militares bolivianos.