Ibi se somete a golpe de petardos y harina al gobierno ficticio de Enfarinats

El municipio alicantino de Ibi ha vivido hoy una de las jornadas más tradicionales y peculiares de sus Fiestas de Invierno, "Els Enfarinats", en la que, a golpe de petardos y harina, los insurgentes han conseguido rendir a la población bajo su mandato. La jornada ha amanecido tranquila en la localidad juguetera hasta que el nuevo alcalde de los enharinados ha tomado la vara de mando ficticio de manos del teniente de alcalde de la localidad, Miguel Ángel Agüera. Tras la toma de posesión simbólica del nuevo Gobierno local de Els Enfarinats, el nuevo orden se ha impuesto en Ibi a golpe de escaramuzas y batallas de huevos, harina y cohetes borrachos. Hacia el mediodía, el absurdo y las excentricidades de este grupo de hombres ataviados con las más estrafalarias vestimentas, se ha extendido por todo el centro urbano de la localidad juguetera, donde, por un solo día, han campado a sus anchas, tendiendo emboscadas y enfrentándose a la oposición, en una batalla épica que se repite todos los años y a la que están expuestos no sólo los milicianos de los ´enfarinats´, sino también los viandantes que inocentemente cruzan los dominios de los golpistas. Los ciudadanos que se han atrevido a cruzar por la plaza de la Iglesia, cuartel general de los enharinados, y han osado incumplir sus disparatadas órdenes, han acabado rebozados en harina y huevo. El centro urbano de Ibi se ha cubierto de una gran nube blanca en la que apenas se podía vislumbrar a los protagonistas, que han desplegado todos sus efectivos bélicos y han tomado la plaza de la Iglesia, último bastión en el que se ha decidido la batalla con "cohetes borrachos". El final de la batalla ha venido precedida por la anunciada derrota de la oposición que, finalmente, se ha rendido ante la superioridad de los "enfarinats". Con la rendición de la oposición, ha llegado el armisticio por el que se han unido los dos bandos enfrentados y unidos, al fin, por una causa común: recaudar fondos para el asilo de ancianos San Joaquín de Ibi.