Los últimos Supermán, Lexotanil y Yusnavy de Venezuela

El Gobierno venezolano parece decidido a reconducir la imaginación de los venezolanos a la hora de bautizar a sus hijos a través de una reforma de la ley del Registro Civil "con el fin de preservar el equilibrio y desarrollo integral del niño o niña". De este modo, los Yusnavy (US Navy), Supermán, Maikel Jackson, Makgiber, Guarisda (What is that), Lexotanil (un medicamento) o Yusleidi (US Lady) presentes en el censo electoral del país caribeño quedarán como representantes de una época. Según el artículo 106 del borrador del proyecto de ley de Registro Civil, elaborado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), "los registradores civiles no permitirán que los declarantes del nacimiento -sean éstos sus padres, representantes o responsables- les coloquen nombres que los expongan al ridículo, sean extravagantes o de difícil pronunciación en el idioma oficial". El proyecto tampoco contempla aquellos nombres de niños o niñas que "contengan variantes familiares y coloquiales que denoten una identificación confusa o que generen dudas sobre la determinación del sexo". El borrador incluye dos excepciones: los descendientes de etnias indígenas y los extranjeros, quienes "podrán emplear los nombres que deseen de acuerdo con sus culturas". En el estado occidental de Zulia, la espontaneidad y el atractivo por los nombres extranjeros se ha convertido en orgullo y rasgo de identidad regional, de ahí que se encuentren personas llamadas Yesaidú (Yes I do), Noysí, Air Jordan o Maiparner (My Partner). Según los especialistas, el motivo de esta peculiaridad es la importante influencia extranjera en la zona del lago de Maracaibo durante el siglo XX, donde la potente industria petrolera atraía a numerosos extranjeros cuyos nombres deslumbraron a los habitantes de la región. Esta tradición, así como la de inventar nombres fruto del cruce de los de los progenitores, Raftina (Rafael y Robertina), Yolimar (Yolanda y Mario), parece condenada a la historia si sale adelante el proyecto de ley que el Consejo Nacional Electoral se ha propuesto. Cuando alguna familia quiera registrar a sus hijos con alguno de estos nombres el anteproyecto de ley prevé que los registradores civiles ofrezcan como alternativa un listado de nombres y apellidos más comunes en Venezuela Según Juan Carlos Pinto, director nacional del Registro Civil, el "problema no es el derecho de los padres a poner el nombre que deseen a sus hijos, que es básico, si no que sea dentro de ciertos parámetros", y puso el ejemplo de otros países en los que existe una legislación similar. Esta lista, que contará con no menos de cien nombres, será revisada cada año y, de acuerdo con el borrador, se incrementará en un porcentaje proporcional a la población. "Hay nombres que confunden el sexo, porque en algún momento los padres querían tener un varón y nació una hija y le ponen un nombre que no se corresponde con su sexo", destacó Pinto. "Y otros nombres que tienen que ver con las zonas íntimas genitales, que son infamantes", agregó en rueda de prensa el director del Registro Civil venezolano. Desde el Consejo Nacional Electoral se señala que se trata de un anteproyecto por lo que todavía ha de ser discutido y que muchos de los puntos tratan de resolver problemas encontrados por los registradores civiles durante su labor.