Vicente Molina Foix no concibe la vida sin la literatura. "Es el gran placer" de su vida, y con ese espíritu escribió "El abrecartas", la novela que ha merecido el Premio Nacional de Narrativa, concedido por el Ministerio de Cultura, y que sin duda constituye la obra "más ambiciosa y arriesgada" del autor.

"A mí me gusta la dificultad y yo sabía desde el primer momento que una novela tan extensa como “El abrecartas”(más de 400 páginas) y con una estructura tan arriesgada era una apuesta difícil, pero creo que acerté porque el libro ha tenido una acogida muy buena desde el primer momento", ha afirmado el escritor.

Molina Foix (Alicante, 1949) alternaba la lógica "satisfacción" por la concesión de este premio con el nerviosismo de tener que atender las llamadas telefónicas que le entraban tanto por el móvil como por el fijo. "Esto es una locura", aseguraba.

El Premio Nacional de Narrativa le pilló "por sorpresa", porque no sabía siquiera que figuraba entre los finalistas, pero "viene a coronar" otros galardones obtenidos por esta obra que, según recuerda el autor, "ha sido saludada por algunos críticos como la primera gran novela del siglo XXI en español".

"El abrecartas" ganó ya el premio Salambó, que a Molina Foix le hizo "especial ilusión" en su día "porque lo concede un grupo de quince escritores en Barcelona" y porque ha recaído en autores como Cercas, Bolaño, Javier Marías o Álvaro Pombo.
 
"Es un premio limpio, interesante y muy sincero en las discusiones", asegura el escritor, que ha formado parte del jurado en una de las ediciones.

La obra merecedora del Nacional de Narrativa ha ganado también un premio que conceden los institutos de enseñanza Media de Galicia a la mejor novela española.

Publicada por Anagrama, "El abrecartas" no es exactamente una novela epistolar al uso, sino "una novela en cartas", como su autor prefiere definirla, porque "las cartas y los informes de un policía, que son igualmente importantes, conforman el libro y van desarrollando los episodios y los propios personajes".

Al mismo tiempo, esas cartas "le van dando al lector toda una progresión dramática porque reflejan nada menos que setenta años de la historia española", desde 1927 en que un amigo de la infancia de García Lorca le escribe la primera misiva, hasta la última que envía a finales del siglo una mujer recluida en un asilo "y que da un poco el toque final", explica el autor.

Por las páginas del libro van desfilando personajes reales como Vicente Aleixandre, Miguel Hernández -"cuya vida y muerte trágica ocupan un importante episodio"-, Eugenio D“Ors, María Teresa León, Rafael Alberti o José María Castellet, junto a otros inventados, como Setefilla Romero, "el favorito" del escritor.

La Historia reciente de España se entrecruza con las historias privadas de todo tipo de personajes, en una novela coral cuyo mayor acierto es precisamente la fusión de realidad y ficción.
 
"Ésa es la gran apuesta de la novela y su mayor mérito", afirma el autor, que es también poeta, dramaturgo y crítico de cine. Molina Foix reconoce que no es quién para decirlo, pero cree que "El abrecartas" es una novela que "se puede recomendar sin temor".

"Es un libro que no se te cae de las manos nunca, adictivo, según me dijo en una ocasión Fernando Savater", añade. El galardonado lleva tres décadas largas dedicado a la creación literaria y su "principal motor" ha sido siempre "disfrutar" con lo que hace". "Yo disfruto con la literatura, vivo en ella, y, más que sufrimiento, el escribir es el gran placer de mi vida".