Ana Isabel Mera, 39 años. Fotógrafa.
“En su momento, hace 14 años, repartimos las labores sobre la marcha. Fue todo muy espontáneo. Quizá lo que peor llevo es que a mí siempre me toca la plancha y que odio limpiar el polvo. Como él trabaja más horas que yo, acabo haciendo más tareas. Creo que es lo justo. Pero si Miguel se duerme o se despista con este tema, se lo comento. Menos mal que coincidimos en que tener la casa reluciente no es un objetivo prioritario de nuestra vida; si no, estaríamos todo el día discutiendo”.

Miguel Ángel Ortega, 40 años. Cantante.
“Me aburren muchísimo las tareas de la casa, pero no hay más remedio que hacerlas... Aunque, es cierto que Ana Isabel les dedica más tiempo, yo me encargo de apañar toda la parte técnica: arreglo electrodomésticos, reparo enchufes, cambio bombillas... el mantenimiento es cosa mía. Lo llevamos con flexibilidad, por eso no discutimos por si hacemos o no algo”.

LA PSICÓLOGA OPINA.
Vanesa Fernández opina que “Ana no debería justificar que, como Miguel Ángel trabaja más horas, ella tiene que destinar más tiempo a la casa. Ambos trabajan y, por lo tanto, deberían realizar estas labores a partes iguales. Así, él debería sacar tiempo para realizar alguna tarea más y coger de vez de cuando la plancha”.