Desde África a Sudamérica, con diferentes masas y rellenos, puedes recorrer el planeta alimentándote con estas deliciosas recetas. Antes de empezar, te damos una serie de consejos a tener en cuenta.

LO IMPORTANTE ES LA MASA

• El hojaldre congelado hay que trabajarlo antes de que se termine de descongelar, porque, de lo contrario, resulta difícil conseguir una masa uniforme.
• La pasta brisa es muy fina y, una vez horneada, queda muy crujiente. Se conserva perfectamente en el frigorífico.
• La pasta filo se vende en láminas grandes, enrolladas y hay que trabajarlas rápidamente porque se endurece y resulta imposible amasarla.
• La masa quebrada es mucho menos hojaldrada, pero resulta también muy apropiada para preparar de empanadas.

PARA NO EQUIVOCARTE

• Para obtener un resultado perfecto, calienta el horno durante 15 minutos a una temperatura constante de 200º C antes de meter la empanada.
• Cuando vayas a hornearla, pon el fuego en la posición inferior durante 15 minutos. Después, mantenlo durante 20 minutos más, tanto en la placa superior como en la inferior.
• Para que quede la empanada quede más apetitosa, barniza la superficie con huevo batido o un poco de aceite, con un pincel de silicona para cocina.
• Cuando prepares el clásico sofrito de cebolla, pimiento y tomate en una sartén amplia, escúrrelo posteriormente para eliminar el exceso de grasa. Después, extiende esta farsa sobre la base de la empanada y añade atún, boquerones, cinta de lomo o bacalao desmigado.
• Es muy importante tomar la empanada cuando esté fría, porque caliente puede resultar bastante indigesta.