No tienen miga como las hogazas ni son crujientes como las baguettes. Los panes más exóticos nos descubren un mundo de sabores. Te proponemos tres recetas exquisitas y originales. Naans picantes, pitas marineras y focaccias rellenas de queso y berenjena. ¡Atrévete!

TENTACIONES DE MASA

1. Los naans, de origen indio, son unas tortas en forma de media luna. Se toman calientes, bien como pan normal o abriéndolos y rellenándolos como un bocadillo. Si no te gusta el picante, elimina el tabasco y la cayena. El vinagre le da un gusto agradable que caracteriza su sabor.

2. La torta de pan italiana focaccia está elaborada con aceite de oliva. Recién calentada en el horno, se toma como pan y, abierta por la mitad, resulta estupenda para rellenar. Con tortilla de patatas hecha con cebolla y pimientos rojos asados en tiras resulta de los más español.

3. Los bollitos de pita son uno de los panes típicos de Oriente Medio. Una vez frías, se rocían con agua y se meten de nuevo en el horno para degustarlas calentitas. Aguantan frescas varios días si las guardas en una bolsa de plástico. Son perfectas para degustar bocados de comida con los dedos, para mojar o para envolver ingredientes. EL

4. El pan húngaro de patatas tiene una miga húmeda muy exquisita, esponjosa, de sabor a tierra y con un ligero deje a especias. El añadido de la patatas impide que aumente de tamaño como hacen el resto de las masas.