Como entrante o plato principal, los pescados ahumados son una opción sabrosa, ligera y muy fácil de preparar. Apuesta por la lubina con esturión fresco, las anchoas tostadas sobre crujientes rebanas de pan de molde o una irresistible montaña de salmón, pez espada y trucha que harán las delicias de vuestro paladar.

TODO SABOR Y SALUD

El ahumado es una técnica de elaboración de alimentos crudos, usada sobre todo para los pescados, con la que se logran tres objetivos: una mejor conservación; un sabor y un aroma distintos, muy especiales; una textura más blanda.

• Los ahumados pierden en contacto con ingredientes calientes. Por lo tanto, aunque se suelen añadir a revueltos o al puding de pescado, lo mejor es usarlos en recetas que no incorporen en su elaboración fuego o, si es estrictamente necesario cocinarlos, añadirlos al final de la preparación.

Antes de consumirlos, conviene regarlos con un poco de aceite de oliva, para que recuperen su elasticidad y textura. Además, con ello también se consigue suavizar su sabor, en ocasiones muy fuerte. Para preparar un entrante de ahumados original y sabroso, puedes mezclar varias clases, sobre pan tostado (blanco y negro), blinis o unas crepes.

Para acompañarlos, una buena idea es recurrir a gajos de limón, alcaparras, huevo cocido picado, canónigos lavados colocados en cuencos, mantequilla o nata montada sin azúcar.

• Si quieres ahumar el pescado en casa, en el mercado se vende sal especial, aunque a veces es difícil conseguirla. Resulta un proceso sencillo, pero es necesario dedicarle bastante tiempo. Prueba a hacerlo con salmón, trucha o bacalao siguiendo las instrucciones que vienen en el envase de la sal.