Chipirones, calamares, pulpos, sepias... Son estrellas culinarias que nos ofrece el mar ahora que llega el buen tiempo. Que las disfrutes.

Pero antes de empezar, te damos una serie de consejos para que limpiar este tipo de alimentos te sea más fácil:

CALAMARES, CHIPIRONES...

• Para que salgan de una vez todas las vísceras del interior del cuerpo, mete un poco los dedos en la bolsa y tira fuerte de los tentáculos. Luego, retírales la pluma (de hueso o cartílago).

• Para separar la cabeza, corta con unas tijeras por debajo de los ojos. Después, aprovecha los tentáculos y despega con cuidado la bolsita de tinta. Para que se mantenga en perfectas condiciones, ponla en una tacita y cúbrela con un poco de vino blanco.

• Corta las aletas y retírales la membrana dura y alargada de los bordes.

• Lava la bolsa del cuerpo por fuera y, luego, dale la vuelta y elimina los restos de arena.

• Cuando sean de un tamaño intermedio y quieras hacerlos a la plancha, no hace falta retirarles la piel granate y pigmentada del exterior.
 

PULPO

• Se lava bien bajo el chorro del agua fría para quitarle la arenilla que pueda tener metida en las ventosas.

• Dale la vuelta al manto, eviscéralo y retírale también los ojos.

• Para conseguir que la carne esté más blanda, deberás golpearlo contra una superficie dura o mantenerlo previamente durante tres días en el congelador.

• Para cocerlo, pon agua a calentar con un poco de sal y una hoja de laurel y, cuando rompa a hervir, coge el pulpo por la cabeza y mételo y sácalo tres veces seguidas del agua. Luego, déjalo en el agua para que se haga por completo.