Lleno de propiedades excelentes, te proponemos tres formas distintas y atrevidas de disfrutarlo, aptas para gente sin complejos. Como segundo plato, prueba el salteado de carne con platanos flambeados en wok o también cordero con bananas macho. De postre, puedes sorprender a los comensales con un dulce de bananas enanas, chocolate y menta.

TODO SABOR Y SALUD

Los plátanos de España son los de Canarias. Muy maduros y dulces, tienen un tamaño regular y un verde intenso cuando están verdes, mientras que al madurar se ponen amarillos y suelen adquirir las famosas pintas negras.

Son ricos en sales minerales (calcio, magnesio, fósforo y potasio), vitaminas (A, C, B1, B12 y PP), proteínas y azúcares. El plátano debe comerse maduro, ya que si se come verde, aparte de estar duro y no tener el sabor que lo caracteriza, se digiere mal por el almidón que contiene y que al madurar se transforma en azúcares. Aporta unas 75 calorías por cada 100 gramos.

Sus posibilidades culinarias son muy variadas. Además de en macedonias, sorbetes y helados, se pueden poner en ensaladas, con carnes o pescados. En cuanto se pela y se corta suele ponerse marrón, para evitarlo, riégalo con zumo de limón.

• Junto con la naranja y la pera es la primera fruta que prueban los bebés. Por sus propiedades nutritivas, también es muy recomendable para personas mayores e inapetentes.

Si compras los plátanos verdes, para acelerar su maduración envuélvelos en papel de periódico.

Las bananas de Iberoamérica son muy alargadas e insípidas. Los plátanos machos, de color verde oscuro con zonas negras alargadas, tienen un gran tamaño y para pelarlos hay que usar cuchillo, ya que son muy duros. Se emplean para cocinar o cocidos para hacer en puré, como patatas.