Después de disputar cuatro finales olímpicas consecutivas (la única gimnasta en el mundo en hacerlo), Almudena Cid vive este año los Juegos de Londres "desde la barrera". Charlamos con una de las deportistas más queridas de nuestro país, que, con varios proyectos bajo el brazo entre los que se encuentran la interpretación y el diseño de joyas, ha sabido reinventarse sin perder la sonrisa. 

Pese a su imponente curriculum (ocho veces campeona de España, más de 80 veces internacional y la única gimnasta en el mundo que ha disputado cuatro finales olímpicas consecutivas), los pies de Almudena Cid están firmemente anclados a la tierra. Risueña y cercana, sabe que su momento como deportista de élite terminó y ahora toca "reciclarse", tal y como ella misma reconoce. "Comienzo nueva etapa desde abajo y trato de labrar los mismos cimientos que cuando era gimnasta", dice. Una etapa en la que "cada día es diferente" y en la que reconoce echar de menos cosas como su "entorno, la rutina, tener claro el objetivo del día, el público...".

Y es que a pesar de encontrarse en otro punto, no puede evitar sentirse cerca de lo que durante muchos años ha sido su modus vivendi. "Es una sensación extraña, y me atrevería a decir que difícil de explicar. Durante estos días, viendo a los deportista a punto de viajar a Londres, sentía la responsabilidad, el compromiso, la presión con la que viajé a mis últimos juegos y era al cabo de unos segundos que me daba cuenta que ya no estaba en esa situación. De repente era como si me quitara un peso de encima (...) Sé todo el esfuerzo que hay detrás de cada deportista, quizás por eso veo mas allá de la felicidad de disputar unos Juegos Olímpicos", cuenta. 

El reciclaje de una campeona

Lejos de quedarse anclada en el pasado, Almudena es un claro ejemplo de esfuerzo e ilusión que ha sabido reinventarse.

Primero fue su colaboración en el libro del entrenador personal Juan Rallo ('Estupenda en nueve semanas y media'), en el que juntos desvelan los secretos que funcionan a la hora de ponerse en forma y adquirir unos hábitos de vida saludables, y que se convirtió en un éxito de ventas.

Ahora además comentará (sin cobrar por ello) el campeonato de gimnasia en los Juegos Olímpicos de Londres junto a Paloma del Río: "Me siento feliz por estar cerca de lo que ha sido durante mucho tiempo mi vida (...). Estoy deseando llegar a la audiencia de manera que entiendan mejor la gimnasia", explica.

Por si esto fuera poco, Almudena Cid está abriéndose poco a poco al mundo de la interpretación, un reto con el que se muestra especialmente ilusionada. "Estoy en un momento de reciclaje, tomando clases de interpretación, rodando un cortometraje, preparando un personaje....He encontrado la posibilidad de reutilizar todo lo que me ha dado el deporte", explica. Entre sus primeros pinitos como actriz hay un cameo en uno de los episodios para la nueva serie de televisión "El don de Alba",  y el rodaje del videoclip de 'Valientes', la canción del grupo Multielásticos que ya es la banda sonora de nuestros olímpicos.

Otro de los proyectos en los que se encuentra inmersa es el lanzamiento de su propia línea de pulseras bajo el nombre Una de Almudena. "Siempre he diseñado mis maillots y mis cintas, era algo que también me diferenciaba del resto de las gimnastas. ¡He tenido que pegar miles de cristales de swarovskys!", cuenta entre risas.

Pero lo que empezó como un hobbie ha terminado por convertirse en una realidad. "Me gustan las manualidades y me puse a crear mis propias pulseras. Twitter fue una sorpresa, porque mis seguidores me animaron a llevar a cabo una línea que verá la luz en septiembre", comenta. "También tengo en mente una linea de ropa deportiva e incluso accesorios mas exclusivos para nuestro deporte", prosigue. 

Felizmente casada con el presentador de televisión Christian Gálvez desde hace dos años, no hay duda de que se trata de una de las parejas más compenetradas y queridas del panorama nacional. Y aunque ella dice estar muy volcada con su faceta personal y con ganas de aumentar la familia, prefiere -de momento- dejarlo para más adelante.