Federica Mogherini, la embajadora de Europa en el mundo

La nueva Catherine Ashton, por no decir “la nueva Javier Solana”, es una chica Erasmus. Pertenece a esa generación que descubrió Europa en un piso de estudiantes e hizo del viaje universitario una torre de Babel, aquella fiesta de la primavera de la que también se podía volver con un expediente brillante. Así que la mujer en cuyas manos estarán los asuntos exteriores de la Unión Europea los próximos cinco años es, digámoslo así, de la cantera. 

El currículo de Federica sería demasiado gris –estudiante modelo con temprana pasión por la política y las relaciones internacionales–, si no fuera porque es hija del desaparecido escenógrafo y cineasta Flavio Mogherini, que compartió séptimo arte con Roberto Rossellini, Pier Paolo Passolini y Marcello Mastroianni en la Italia del neorrealismo. Además, hizo su tesis doctoral sobre religión y política en el Islam, en el Instituto de Investigaciones y Estudios sobre el Mundo Árabe de Aix-en-Provence, el bello pueblo francés donde nació, pintó y murió Paul Cézanne. 

Y es una trotamundos que ama viajar “a cualquier lugar, en cualquier momento y de cualquier modo”, según deja caer en su Blog Mog a modo de declaración de intenciones. El pasado febrero, ese nomadismo se tradujo políticamente en la cartera de Exteriores de Italia, que cogió de manos de la experimentada Emma Bonino para formar parte del Gobierno más joven de la historia de la República, con una media de 47 años; el anterior rondaba los 64. Por algo se hablaba de gerontocracia. Ella tenía entonces 40 y el primer ministro Matteo Renzi, el hombre que la ha aupado a la cumbre, 39. Ahora, en Bruselas vuelve a ser la más joven, con el cargo de alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. 

Así lo quisieron los líderes de la UE el pasado 30 de agosto, tras ser vetada en julio por los países del Este, que consideraron “tibias” sus declaraciones sobre el papel de Putin en Ucrania y la tacharon de “filorrusa”. ¿No le gustaba a Mogherini echarse a la mar? A partir del 1 de noviembre lo hará por todo lo alto. Rusia la espera y también Oriente Medio. Los de Berlusconi la han llamado “bidone”, que en italiano signifi ca también “de mala calidad”. Y muchos le han echado en cara su inexperiencia. Pero la socialista lleva enredada con asuntos europeos e internacionales 20 años. Eso sí, como muchas mujeres, en la sombra. No ha hecho más que salir a la luz y ya se la ve como una revolución en el “club de los gentleman”. 

¿Quién es? 

● Nació en Roma en 1973. Se graduó en Ciencias Políticas en la Universidad de La Sapienza. 

● A los 23 años entró en la izquierda juvenil italiana. Con 28, entró en el Consejo Nacional del Partido Demócrata. A los 35, fue elegida diputada. 

● Está casada con Matteo Rebesani, exconsejero de la alcaldía de Roma. Tienen dos hijas, de nueve y cuatro años. 

● Habla inglés y francés, y algo de español. 

● Tiene fama de trabajadora y entusiasta.