La 'operación bikini' está en su apogeo, pero ¿queremos bajar de peso para gustar o para gustarnos? Y ellos, ¿prefieren el vientre plano o las curvas? 14 hombres nos sacan de dudas.

Entras en internet para buscar un vuelo a La Palma, comprar el libro de Milena Busquets o encontrar una receta de tacos de 'cochinita pibil' y siempre te topas con lo mismo...

Las 10 mejores 'apps' para la operación biquini; "Consigue el cuerpo de Beyoncé en 22 días"; ¿Buscas un gimnasio 'low cost'?... Y así hasta el infinito. Consejos, anuncios, cotilleos, presuntos milagros y hasta trending topics muchas veces contradictorios, que giran en torno a lo único: nuestro cuerpo.

Si un extraterrestre bajara a la Tierra y viera este bombardeo de mensajes no lo dudaría: la delgadez es tan importante como bajar la prima de riesgo.

Pero ¿es así? ¿Están las mujeres obsesionadas con su peso? Y ellos, ¿qué piensan de esta necesidad? Y es que, cuando no tienen que ser políticamente correctos, los hombres son más duros con el sobrepeso que las propias mujeres (así lo dice un estudio del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada).

Y una encuesta mundial publicada por el portal de citas Victoria Milan corrobora esta teoría: el 62% de las encuestadas valora más la personalidad, mientras que el 67% de los hombres prioriza la imagen.

Eso sí, con empate técnico entre los prodelgadas (40%) y los fans de las curvas (39%). Para salir de dudas, 14 hombres del mundo de la cultura, la moda, la empresa y la actualidad responden a nuestro cuestionario sobre imagen, atractivo, motivaciones... y curvas femeninas

Custodio Dalmau, diseñador de Custo Barcelona

"Una cierta delgadez propicia un tipo de prendas de vestir, mientras que las curvy requieren otro. Me gustan las dos cuando la mujer sabe cómo vestirse y se siente cómoda en su piel. Históricamente, ellas debían cumplir con el rol de gustar a los hombres, aunque las cosas están cambiando. La clave está en cambiar los modelos que transmitimos a nuestros hijos. ¿Convivir con una mujer que está pendiente de su cuerpo? Hay muchas manías y no creo que la del peso sea de las peores. Si quieres compartir tu vida con alguien, debes estar preparado para tolerar manías de todo tipo".

Andrés Barba, escritor

"Me gustan las mujeres delgadas pero no anoréxicas, porque no hay nada más deserotizante en este mundo que salir a cenar con una mujer que no coma. Creo que ellas también quieren estar delgadas, básicamente para gustarse a sí mismas, y me parece de lo más legítimo. El hecho de que se preocupen más por su cuerpo que nosotros es una cuestión cultural. En términos generales, se podría decir que la obsesión del sexo femenino por su aspecto es un negocio demasiado rentable como para que quienes lo promueven quieran cambiar la situación".

David Cantero, presentador noticias Telecinco, pintor y escritor

"Sin duda, me quedo con las curvas. A la mayoría de los hombres no nos gusta la excesiva delgadez. Creo que, en general, las mujeres persiguen gustarse a sí mismas, pero la obsesión por la delgadez es algo muy personal. Las hay que nunca se ven bien, que piensan que siempre podrían estar un poco más delgadas porque creen que así gustarán más a los demás. En cualquier caso, me parece una estupidez esa obcecación por gustar. Personalmente, lo que más me seduce de las mujeres son algunas curvas, los ojos, la mirada, los labios, los gestos... Pequeños detalles que no siempre coinciden con los cánones de belleza. Me aburre muchísimo la gente que está siempre pendiente de su físico. No puedo con ese culto al cuerpo que obsesiona a tanta gente. Y lo peor es que es culto a un estilo de vida saludable, sino puro narcisismo. La exigencia machista de que las mujeres tienen que ser sexis y seductoras también tiene mucho que ver. Algo que muchas admiten sin rechistar. Aunque ya hay muchos hombres más obsesionados que ellas..."

Unax Ugalde, actor

"Un cuerpo sano se corresponde mucho más con la tendencia curvy. La extrema delgadez acarrea serios problemas de salud, físicos y psicológicos. Es normal que a todos nos apetezca gustar. Pero esto es consecuencia de una sociedad que valora la belleza exterior por encima del intelecto. Es un problema de educación del que todos somos responsables y, a la vez, víctimas. Los datos en España son alarmantes: casi un 3% de las adolescentes padecen anorexia, y un 4%, bulimia. Las grandes firmas deberían cumplir un código ético y promover una imagen de mujer auténtica. La presión social sobre el físico masculino es históricamente menor, pero la vigorexia también va en aumento. El origen es el mismo, la desinformación sobre qué es un cuerpo sano. Confieso que yo me fijo en el cuerpo, pero para una relación sana y duradera, la salud mental, el humor, la autocrítica, las ganas de superación y la independencia son factores que hacen a las mujeres mucho más bellas. Es importante mirarse en el espejo cada día y valorar otras muchas cosas ajenas al peso o al aspecto".

Paco Roncero, cocinero

"Me gustan las mujeres que se cuidan, pero sin obsesionarse. En cuanto al peso, me quedo con un término medio: un cuerpo delgado y saludable con una correcta proporción de músculo y grasa. A primera vista me fijo en el físico, pero si no te seduce la forma de ser, el carácter.... no habrá magia. Quizá las mujeres se preocupen más por su cuerpo aunque cada vez somos más los que nos cuidamos por algo que los hombres no queremos ver, y es que ellas suelen ser más constantes y tienen más voluntad. En cualquier caso, nada mejor que sentirse, de verdad, a gusto con uno mismo".

Roberto Verino, diseñador

"Como diseñador, sé que las delgadas siguen siendo el ideal de belleza, pero también me preocupa llevar mi estilo a la máxima cantidad de mujeres posible. Las pasarelas nos obligan a pensar en talla 38; no hacerlo es excluirte de la opción dominante en los desfiles internacionales. Pero me gusta incluir en mi oferta hasta la talla 46. Social y culturalmente, hay mayor tolerancia con los hombres. La mayoría ha renunciado a un mínimo de coquetería, algo que una mujer no suele hacer. A ellas les encanta gustar. Como diseñador, me encanta su pasión por sacarse el máximo partido. Creo que, al final, el crítico más exigente de la mujer son las otras mujeres. Esa rivalidad, que puede llegar a ser enfermiza, es uno de los grandes motores de la moda; toda mujer se empeña en seguir la tendencia que, querámoslo o no, encumbra la delgadez. Lo que quizá está cambiando, y para bien, es la tiranía de la talla única. Ahora hay una corriente de simpatía hacia las 'curvy', siempre que su talla no sea una disculpa para el descuido físico. Si se cuidan, tanto física como estilísticamente, ellas también pueden estar de moda. El problema de las tallas grandes es que muchas veces implican cierto abandono de una vida sana. Yo convivo con mujeres que que se privan de algunos placeres para evitar unos gramos de más. Para mí hay una frontera clara: no podría convivir con una mujer que no sintiese placer a la hora de disfrutar de la comida".

Antonio Terrón, fotógrafo

"Si me pides que sea políticamente correcto, diré que las mujeres quieren estar delgadas para gustarse a sí mismas; pero si me pides sinceridad, creo que es para gustar a otras mujeres. Están sometidas a más presión respecto al aspecto y son más exigentes con todo y consigo mismas. En nuestro caso, no existe un prototipo de belleza masculina y no nos tomamos todo tan en serio. Personalmente, me quedo con las mujeres con formas y me resulta irresistible la elegancia. No podría vivir con una mujer obsesionada con su peso, ¡no me gusta cenar solo!"

Carlos Moyá, ex tenista

"Cada mujer tiene una complexión y lo importante es que exista equilibrio entre su peso y su altura. Si es por salud, no me importa que una mujer esté pendiente de su peso, pero si es solo estética no me gusta que las cosas se lleven al extremo. En cualquier caso, me interesa más su carácter, su personalidad y la química que surja entre los dos que cualquier otra cosa".

Roberto Torreta, diseñador

"Lo 'curvy' no debería ser solo una tendencia. ¡Me encanta! No hay que confundir la delgadez sana con la extrema. Lo fundamental es que la mujer esté cómoda con su cuerpo. Yo estoy casado desde hace 34 años con una mujer que se pesa tres veces a la semana y me encanta que se cuide, igual que yo. Ahora los hombres nos cuidamos cada vez más".

Marco Aldany, empresario y peluquero

"Me gustan las curvas; las modelos esqueléticas han pasado a la historia. Las actrices famélicas y las cantantes escuálidas son algo del pasado. En la época en la que vivimos, las mujeres con cuerpo de mujer toman el mando porque son de verdad. Ante todo, una mujer (como un hombre) debe gustarse a sí misma para gustar a otros. Si no te sientes bien contigo mismo, ¿cómo vas a proyectar confianza y seguridad? Ir al gimnasio o hacer dieta son hábitos que debemos adquirir por nosotros, no por los demás. No debemos dejar que nos obsesione y nos impida disfrutar, pero vivimos rodeados de cuerpos perfectos y es inevitable que nos afecte, también a los hombres. Quizá lo que necesitemos sea luchar a favor de la naturalidad".

Javier Mato Ansorena, cirujano plástico

"La obesidad, que afecta a un porcentaje cada vez mayor de la población mundial, es un grave problema que causa múltiples enfermedades (diabetes, hipertensión, artrosis); por eso es recomendable estar siempre por debajo del 30% de índice de masa corporal. Pero lo que se considera hoy en día la mujer ideal, para mí es demasiado delgada. Quizás no sean más saludables las curvas, pero sí son más sexis. Soy un enamorado de la mujer, me gusta su feminidad, su voz, su dulzura, sus ojos... Y creo que es fantástico que las mujeres se preocupen por ellas mismas. Es algo innato que hacen desde niñas, de forma natural y espontánea y, creo, para gustar a los hombres. Lo que sí esta cambiando, sobre todo entre la juventud, es que cada día los hombres se cuidan más, hasta ha propiciado una nueva palabra: metrosexual".

Bertín Osborne, cantante y presentador

"Las que están delgadas por hacer dieta o por no comer me espantan. A mí me gustan las mujeres que hacen deporte y tienen un cuerpo atlético, a las que les gusta estar en forma y no se abandonan. Si llevas una vida sana y activa, te vas a ver bien. Hay un bombardeo sobre las excelencias de la delgadez, cuando debería ser una elección personal".

Enrique Solís, empresario

"No me importa tanto que una mujer esté pendiente de su peso como su actitud. Es bueno que haga ejercicio y se cuide, pero también que coma bien y lleve una vida sana: que si le apetece una hamburguesa, un mojito o un coulant se los tome sin miedo y sepa disfrutarlo. Ambos sexos somos igual de exigentes con nuestro cuerpo, aunque tal vez a ellas se les note más o les condicione más el miedo a envejecer, mientras que nosotros no tenemos ese temor; es más, nos volvemos más interesantes, o eso dicen ellas. En cualquier caso, creo que la prioridad de una mujer para estar delgada es gustarse a sí misma; después, gustarle a otras, y los últimos somos nosotros. De hecho, ¡importamos bien poco!"

Miquel Fernández, actor

"Lo importante es que la mujer se sienta a gusto con su cuerpo y su belleza, porque eso hará que sea más independiente y más interesante. Porque, probablemente, si una mujer está constantemente pendiente de su peso es porque no está feliz consigo misma y, entonces, quizá el problema no sea el peso sino otras cosas".