Actriz, cantante, icono latino, empresaria... Después de 20 años triunfando en Hollywood, y de superar su tercer divorcio, vuelve al cine con un thirller erótico y ganas de reinventarse.

El anuncio cayó como una bomba en su casa. Era una idea descabellada, le dijeron sus padres. Esa no es carrera para una latina, le advirtieron. Pero Jennifer Lopez había encontrado su vocación: no solo soñaba con ser actriz, quería ser una estrella.

Tenía 15 años y acababa de conseguir un pequeño papel en una película. Llevaba cantando y bailando desde los cinco. De hecho, sus padres, dos inmigrantes de origen puertorriqueño, siempre habían animado a sus hijas (Jennifer tiene dos hermanas) a montar pequeñas representaciones en casa.

La familia vivía en el Bronx y esa era la mejor manera de mantener a las hermanas Lopez alejadas de los problemas que acechaban en cada esquina del conflictivo barrio neoyorquino. Pero que su hija mediana fantaseara con convertirse en una estrella era otra cosa.

A pesar de la desaprobación paterna, se mudó a Manhattan con 18 años. Empezó desde abajo: participó en producciones musicales, formó parte de un coro, consiguió un papel en una serie y, después de pasar un casting con más de 1.000 chicas, se hizo con el papel protagonista de 'Selena'. Tenía 22 años y aquel trabajo la convirtió en la primera actriz latina en ganar un millón de dólares por una película. De pronto, sus delirios de grandeza ya no parecían una idea tan descabellada...

Más que diva

Dos décadas después, y a punto de cumplir 46 años, no es solo una actriz de éxito –con títulos como 'Un romance muy peligroso' o 'El cantante'–, también ha vendido más de 55 millones de discos en todo el mundo y ha amasado una auténtica fortuna con colecciones de ropa, joyería y perfumes que llevan su nombre.

"Me encanta actuar, pero no me considero únicamente actriz. Ser cantante y artista forma parte de mí. Me resulta imposible hacer solo una cosa", explica. De hecho, también tiene una productora y ejerce de jueza en el concurso televisivo 'American Idol'.

Es, en definitiva, una mujer de negocios, aunque también tiene fama de diva exigente. Ella siempre ha negado que esa leyenda que afirma que exige flores y velas blancas por decenas allí donde va sea cierta. Aunque sí ha admitido que su representante, Benny Medina, siempre se asegura de que todo sea perfecto a su alrededor. Pero también tiene reputación de trabajadora. Nunca bebe a no ser que sea para brindar en una ocasión especial y jura que jamás ha consumido drogas.

Es disciplinada con la dieta y el ejercicio, porque sabe que su anatomía es parte del secreto de su éxito. Así es como Lopez se ha convertido en una marca: JLO. Y muy rentable, por cierto. Se estima que su fortuna ronda los 400 millones de dólares. En 2012, la revista 'Forbes' llegó a decir de ella que era la artista más influyente del planeta. Ella resta importancia a ese calificativo: "Estoy muy contenta de tener la carrera que tengo. El poder reside en poder elegir y hacer lo que realmente quieres".

Eso no siempre es fácil. Por cada cinta relevante que ha protagonizado, le ha tocado rodar unas cuantas comedias mediocres. "Cualquier actriz sueña con interpretar grandes personajes, pero suelen ser escasos. Hay muchos actores maravillosos que están esperando ese momento en el que, por fin, pueden hacer un trabajo trascendente. Yo he tenido ese tipo de instantes con películas como 'Selena' o 'Un romance muy peligroso'". El año que viene, la actriz probará suerte en televisión con una serie policiaca, 'Shades of Blue', que producirá y protagonizará.

Thriller erótico

Ahora, regresa la gran pantalla con 'Obsesión' (estreno, 19 de marzo), donde interpreta a una profesora divorciada que vive una noche de pasión con su vecino adolescente. Se trata de un 'thriller' erótico para el que la actriz tuvo que rodar escenas de alto voltaje.

"Por muy segura que te sientas con tu cuerpo, rodar estas secuencias siempre es incómodo. Piensas en ello constantemente desde el momento en el que firmas el contrato. Tienes que prepararte mentalmente y lanzarte", explica.

No es un personaje completamente ajeno a ella. Lopez también acaba de divorciarse (por tercera vez) y sabe lo que es tener una relación con un hombre mucho más joven. "Mi personaje está en el punto más bajo de su vida: su relación, su familia y su mundo entero se están desmoronando. Supongo que eso es algo con lo que muchas mujeres nos podemos identificar en un momento dado", dice.

Ella sabe, incluso, lo que es sufrir una infidelidad. Eso sí, ha confesado el pecado, pero no el pecador. "Depende de cada relación y de cada persona. Alguien que lleve años siendo infiel, quizá no se merece una segunda oportunidad. Pero también puede ocurrir que una persona cometa un error y sí se la merezca. Tienes que mirar en tu interior y decidir si esa persona vale la pena".

Lopez es una romántica empedernida. Los hombres siempre han marcado su vida. Después de un breve matrimonio fallido con el modelo cubano Ojani Noa, vivió una relación tormentosa con el rapero Puff Daddy, que terminó después de verse involucrada en un tiroteo. Luego, se casó y se divorció del bailarín Cris Judd en apenas cuatro meses. Entonces, entró en escena Ben Affleck. Fueron la sensación de las alfombras rojas; estrenaron nombre compuesto, Bennifer; protagonizaron un polémico videoclip; y rodaron juntos 'Gigli', considerada por muchos una de las peores películas de la historia del cine. El colofón fue la cancelación de su boda apenas unas horas antes de pasar por el altar.

Tras la ruptura, la actriz lloró en el hombro de un viejo amigo, que muy pronto se convirtió en algo más. Marc Anthony y ella se casaron en 2004. Fueron padres de los gemelos Max y Emme en 2009 y se divorciaron dos años después. Unos meses más tarde, conocía al bailarín Casper Smart, 18 años más joven que ella. Y el ritual volvía a repetirse: pasearon su amor por las alfombras rojas durante dos años y medio, hasta que en junio del año pasado pusieron fin a su relación.

Miedo a la soledad

"Nos enseñan a amar a los demás, pero también tenemos que hacer un esfuerzo por querernos a nosotros mismos. Es peligroso buscar la felicidad o la aceptación a través de otras personas. Tienes que encontrarlas en ti misma", cuenta Lopez, que tras su separación de Anthony estrenó una nueva filosofía de vida. Ha confesado que lo pasó muy mal y que le invadió una sensación de fracaso después de su tercer matrimonio fallido.

Ahora, se ha prometido a sí misma pasar una temporada sola, según ha explicado a la revista 'People'. Eso no quiere decir que haya renunciado al amor. O que ya no fantasee con un romance de cuento. Sigue creyendo en ese ideal romántico, pero ahora hay cosas más inmediatas y urgentes en su agenda.

"Mi prioridad son mis hijos, pero también cuidar de mí misma. Durante mucho tiempo, cualquier cosa estaba por delante de mi propio bienestar. Pero me he dado cuenta de que para poder cuidar bien de mis hijos, yo también tengo que estar bien. Así que dedico tiempo a meditar, hago ejercicio, escribo un diario y paso tiempo sola", comenta.

Y esa es otra novedad. A la antigua Jennifer le aterraba la soledad. De hecho, ha explicado en alguna ocasión que el miedo a estar sola llegó a dominar su vida. Es obvio que ya no es la misma. Esta es una versión mejorada y aumentada de la estrella, que sin embargo todavía sueña con un matrimonio para toda la vida y con ganar un Oscar algún día. Hace tiempo que aprendió que, con ambición y trabajo duro, nada ni nadie (ni si quiera sus propios padres) puede decirle qué sueños están fuera de su alcance.

La tentación vive al lado

- Después de dos años sin estrenar película, Jennifer Lopez vuelve a la gran pantalla con un 'thriller' erótico que no solo protagoniza, sino que también produce. La actriz se pone en la piel de Claire, una profesora que acaba de descubrir que su marido le está siendo infiel con su secretaria. En mitad de su tumultuoso divorcio, tiene una aventura de una noche con el jovencito que vive en la casa de al lado. Todo se complica cuando el vecino (interpretado por el desconocido Ryan Guzmán) desarrolla una peligrosa obsesión por ella...