Mujeres de hoy

Joumana Haddad, escritora y periodista libanesa: "La negación del erotismo ha sido nefasta y ezquizofrénica para los árabes"

Joumana Haddad, escritora y periodista libanesa: "La negación del erotismo ha sido nefasta y ezquizofrénica para los árabes"

Joumana Haddad no se ha deslizado por la pendiente de los tabúes islámicos, de hecho, cultiva una imagen de Carrie Bradshaw de “Sexo en Nueva York”, pero su discurso es tan intelectual como provocador: “La lectura me emancipó y el marqués de Sade me liberó”, afirma desafiante. Cristiana libanesa de 40 años, casada dos veces, madre de dos hijos de diferentes padres y defensora a ultranza del secularismo, durante la guerra presenció cómo le arrancaban la pierna a su vecino, pero dice que es el sexo, y no la experiencia bélica, lo que ha marcado su destino. Haddad es una militante de la verdad “pura y dura”, la suya. Ha escrito y publicado poesía erótica sin subterfugios –”la primera vez que utilicé la palabra pene en un poema mi padre me preguntó: “¿no podrías haberlo llamado columna?”– y coquetea a menudo con la “fatwa” (condena de la ley islámica). En 2008 creó la revista Jasad –“Cuerpo” en árabe–, un magazine cultural donde se habla sobre sexualidad (con ilustraciones explícitas), que ha sido autorizado por la censura, pero que la ha convertido en una mujer “inmoral”, “depravada” y “perversa” para sus críticos. Mujer Hoy. ¿Quién es su público en el Líbano? Joumana Haddad. Gente que me dice que estoy haciendo y diciendo lo que no se atreven a hacer o decir. MH: En las revueltas, las mujeres se han mostrado combativas. ¿Cree que estamos ante el comienzo del fin de la discriminación? Soy escéptica, porque todas esas mujeres que han contribuido a las revueltas han desaparecido cuando ha llegado el momento de formar las nuevas estructuras. En el Gobierno tunecino post Ben Alí hay 22 ministros con solo dos mujeres, y en el de Egipto hay 37 ministros por solo una mujer. Se habla mucho de democracia, pero para mí no puede existir una auténtica democracia que no aborde los derechos de la mujer como una prioridad. MH: ¿Es cierto que Jasad es una revista pornográfica? En absoluto. No somos mojigatos, pero es una revista cultural que pretende apelar intelectualmente a la conciencia del cuerpo, y también a su inconsciencia. MH: ¿Qué significa el erotismo? Para mí, es algo vital. En el mundo árabe hemos llegado a negar esa parte crucial de nuestra identidad, pero es una negación no solo estúpida, sino nefasta y esquizofrénica para nuestra relación con la vida, con el otro sexo y, sobre todo, con el propio cuerpo. MH: ¿Cree que los hombres y las mujeres árabes tienen deseo de vivir una sexualidad más explícita? Creo que sí lo desean, pero muchos no tienen el valor de admitirlo ni de vivirlo. El primer paso hacia el cambio de los pueblos árabes sería aceptar que hay algo que no va bien porque están sofocando una parte de sus impulsos naturales y de sus derechos para someterse a valores tradicionales y religiosos que no tienen ningún sentido. MH: Líbano exporta al resto de países árabes televisión y cine con menos ropa y tono mas liberal... Sí, pero a mí ese tipo de emancipación me parece superficial. La mujer con burka, que vive cancelada y humillada, no está tan lejos de la que se expone como un trozo de carne. La verdadera emancipación no está en poder vestir sexy y bailar hasta las cuatro de la mañana, como piensan muchas libanesas. Esa mujer que se cree emancipada está discriminada por las leyes y las estructuras sociales y religiosas, y no solo por las islámicas, porque todas las religiones monoteístas son patriarcales.