Oprah Winfrey y el sueño americano

Oprah Winfrey Oprah, a sus 59 años, dirige un imperio multimillonario.

La mujer más influyente de América ha conseguido ese privilegiado puesto desde el púlpito de su “talk show” televisivo. Con 59 años, dirige un imperio multimillonario construido desde sus cimientos. Es Oprah Winfrey: presentadora, filántropa, empresaria y fenómeno de masas.

Oprahficación: “Dícese de la confesión pública de los problemas personales como forma de terapia”. El término lo acuñó el diario The Wall Street Journal para explicar el secreto de un fenómeno de masas: Oprah Winfrey

Durante más de tres décadas, la presentadora de televisión norteamericana ha brillado en los dos papeles: el de confesora y el de confesada. Confesora de gente común, como víctimas de abusos, homosexuales que “salían del armario” o amas de casa que querían perder peso, y de “celebrities” como Michael Jackson –que habló con ella de las acusaciones de pedofilia– o Tom Cruise, que anunció al mundo que se había enamorado de Katie Holmes.

Pero, sin duda, son las revelaciones de la propia Winfrey las que han hecho de ella lo que es. Lo ha contado todo: desde sus problemas con la báscula (llegó a pesar 107 kilos), los abusos sexuales de los que fue víctima siendo niña, la pobreza en la que creció, su 'affaire' con un hombre casado o su adicción (ya superada) a las drogas, hasta un intento de suicidio.

Su habilidad para hablar de sí misma, llorar en público y mostrarse vulnerable ante audiencias millonarias la han convertido, desde los 90, en la mujer más influyente de Estados Unidos, según revistas como Time. 

Ídolo de masas

Cada vez que recomendaba un libro en el Club de Lectura de su 'show', se convertía, automáticamente, en un 'best-seller'. Su poder de seducción de las masas es tal que, en 1996, durante un programa sobre la enfermedad de las vacas locas, explicó que había dejado de consumir carne de ternera y los ganaderos de Tejas la demandaron porque sus ventas se desplomaron (perdieron 11 millones de dólares).

Es lo que la prensa norteamericana bautizó como “el efecto Oprah” y que tuvo también una influencia significativa cuando decidió apoyar a Barack Obama en su carrera presidencial. 

Entonces, un editorial publicado en el diario The New York Times decía: “Si es elegido presidente, buena parte del crédito corresponderá a Oprah”. Desde 2011 ya no tiene programa diario, pero su poder no ha decrecido. 

De acuerdo con la encuesta de la web Fandango, el 72% de los espectadores que ha visto la película 'El mayordomo', recién estrenada en España, fueron al cine para observarla a ella (por cierto, su nombre suena para las nominaciones a los Oscar). El dato no es anecdótico, si tenemos en cuenta que el reparto está plagado de estrellas: Forest Whitaker, Jane Fonda, John Cusack, Lenny Kravitz... 

El otro secreto de Winfrey es haberse convertido en la personificación del sueño americano, ese que promete que, con trabajo y esfuerzo, cualquiera puede alcanzar éxito, dinero y fama. 

Su historia de superación llega al corazón del público norteamericano. Nació en Mississippi en 1954. Su madre era adolescente cuando se quedó embarazada. En casa eran tan pobres que hacían sus vestidos con sacos de patatas. Estudió en una escuela segregada y se hizo popular en la iglesia por su elocuencia leyendo la Biblia. 

Alumna aplicada

La adolescencia fue más complicada. Después de sufrir abusos sexuales por parte de un primo y un tío, se escapó de casa. Con 14 años se quedó embarazada, aunque el niño que esperaba murió poco después de nacer. 

Su madre decidió mandarla a vivir con su padre a Nashville. Él le enseñó lo que era la disciplina y Oprah se convirtió en una alumna ejemplar. Se graduó con honores, fue nombrada la chica más popular del instituto y consiguió una beca para estudiar Comunicación después de ganar un concurso de oratoria. 

Tras pasar por la universidad, su carrera fue meteórica: de un programa de radio local pasó a los informativos y, finalmente, en 1986, al programa que la hizo famosa: 'The Oprah Winfrey Show'. Durante 25 años, y 4.561 programas, hizo de todo en su espacio televisivo: desde regalar un coche a cada uno de los miembros del público hasta hablar de espiritualidad, dieta sana, economía o política y, por supuesto, confesar a todas las estrellas de Hollywood. 

Pero también tiene detractores, como la periodista Kitty Kelley, que en una biografía no autorizada la pintó como una mujer calculadora que había exagerado algunos capítulos de su niñez. 

Oprah cumplirá 60 años en 2014. Y lo hará, como siempre, en el confesionario. Ese que ahora, desde su programa 'Oprah’s Next Chapter', usa para que famosos en apuros espíen sus pecados. 30 años después, la fórmula de la “oprahficación” funciona como el primer día.

LAS SIETE VIDAS DE OPRAH

La militante política

1. Antes de Obama, nunca se había “mojado”. Ni demócrata ni republicana, su neutralidad era parte de su éxito en la pequeña pantalla. Pero, en 2008, apoyó públicamente (recaudando fondos y participando en mítines) la candidatura del actual presidente. Un estudio de la Universidad de Maryland calculó que Winfrey pudo arrastrar al bando de Obama 1.600.000 votos en las primarias demócratas que lo enfrentaron a Hillary Clinton.

La actriz ocasional 

2. Participa en contadas ocasiones en el cine, pero cuando lo hace, deja huella. En 1985, debutó a las órdenes de Steven Spielberg en “El color púrpura” y recibió una nominación al Oscar. Casi 30 años después, podría volver a conseguirlo, gracias a su trabajo en la película “El mayordomo”, pues la crítica se ha rendido a sus pies.

La filántropa 

3. Creció pobre y eso es algo que nunca olvidó. De ahí que, a lo largo de su vida, haya donado más de 400 millones de dólares a campañas educativas en todo el mundo, haya construido una escuela para niñas en Sudáfrica y cada vez que se produce una catástrofe, arrime el hombro (donó 10 millones de dólares después del huracán Katrina). Está considerada la mayor filántropa afroamericana de toda la historia.

La soltera con compromiso

4. Ella y el discreto empresario Stedman Graham son pareja desde 1986. Se comprometieron en 1992, pero la boda nunca llegó a celebrarse. “Es mi amor, mi amante, mi hombre y mi compañero”, explicó Oprah en 2010 para acallar rumores. El más insistente es el de que, en realidad, mantiene una relación sentimental con su mejor amiga, Gayle King. Pero ambas lo han negado por activa y por pasiva. “Lo he contado todo sobre mi vida. ¿Y la gente aún piensa que me avergonzaría admitir que soy gay? ¡Por favor!”, ha manifestado la presentadora.

La dueña de un imperio

5. Se estima que posee una fortuna de 2.700 millones de dólares, acumulada a lo largo de 40 años, y que incluye una revista, The Oprah magazine, un canal de televisión por cable propio, The Oprah Winfrey Network, y una productora. Gracias a eso, está entre las 500 personas más ricas del mundo, es la afroamericana con más dinero del siglo XX y la primera multimillonaria negra de la historia.

La gurú

6. Da igual cuál sea el tema, ella siempre tiene un consejo para todo y una opinión que dar (nunca falta en su revista). Es una ferviente defensora de la meditación y el llamado pensamiento positivo, que ha aprendido del gurú de las estrellas Deepak Chopra. Su nuevo empeño es promover las bondades de la verdura orgánica. Por algo es propietaria de una granja en Hawái, donde la cultiva. 

La confesora de las estrellas

7. De niña se divertía entrevistando muñecas hechas con mazorcas de maíz y ha terminado delante de los personajes más importantes de su época. Desde Michael Jackson (cuya entrevista vieron 36 millones de personas) hasta Barack y Michelle Obama, cualquier estrella de Hollywood que se precie de serlo se ha sentado alguna vez en su sofá.