Si medio mundo aspira a tener su vida, ¿por qué negarles el capricho? Por eso las 'celebrities' se han convertido en auténticas gurús... empeñadas en enseñarnos cómo disfrutar de una vida irreal.  

Seamos sinceros: todo es culpa de la envidia (sana, si eso nos deja más tranquilas). Deseamos que nuestro pelo brille y se ondule como el suyo, que nuestro aspecto permanezca juvenil y desenfadado a pesar de los años cumplidos. Codiciamos su armario, sus vacaciones de ensueño y esos niños tan chic. Nos entusiasman por igual su agenda social y sus lugares de retiro y recogimiento.

De las celebrities envidiamos incluso esa pasmosa naturalidad con la que tratan de convencernos de que ellas son como nosotras, tal cual, mujeres normales, de que la verdadera belleza está en el interior, y de que todo se consigue con unas cuantas horas de sueño... ¿Y qué me dicen del desparpajo con el que afirman que, en realidad, el quiz de la buena vida está en disfrutar de las pequeñas cosas (al tiempo que ponen un pie en la pasarela de un imponente yate)? ¡Lo queremos también!

Y voilà, así se han convertido en veneradas gurús de este siglo que difunden su palabra a través de libros, blogs y sitios web que congregan a millones de acólitos sedientos de ese maná de belleza y bienestar.

  • Los dictados de la buena vida

Gwyneth Paltrow es, sin duda, la pionera. Acertó en la diana de lo que el resto, pobres mortales, estábamos buscando: "Es un poco de todo lo que hace que mi vida sea mi vida", explicaba en el momento del lanzamiento de Goop, su alter ego 2.0. Hoy nos tiene encandilados e indignados a partes iguales con sus sugerencias para este verano: una guía para no perderse en los Hamptons (le podría pasar a cualquiera) y unas asequibles (la palabra es suya, no nuestra) vacaciones en yate.

A su sombra van floreciendo otros proyectos similares. La última en llegar ha sido la actriz Reese Witherspoon, que ha estrenado este verano Draper James (una combinación de los nombres de sus abuelos, que le enseñaron todo lo que hay que saber para ser una dama), una web en la que comparte historias del Sur (del sur de EE.UU., se entiende), de cómo visten, cómo se comportan y cómo les gusta disfrutar de la vida en botas de cowboy. Ella lo cuenta y vende todo lo necesario (ropa y accesorios, objetos de decoración, hogar, papelería...) para ser una auténtica dama sureña... Al fin y al cabo, Reese de niña no quería ser actriz, sino cantante de country, como Dolly Parton.

Entre ambas, la top model Miranda Kerr se lanzó a ofrecer sus consejos de bienestar, belleza y psicología positivaa través de dos libros 'Treasure Yourself' y 'Empower Yourself'. La actriz americana Jessica Alba pasó del dicho al hecho montando The Honest Life, una empresa de productos biológicos para bebés, higiene y hogar, responsables con el medio ambiente y libres de tóxicos (y, al César lo que es del César, ha alcanzado una facturación millonaria y atraído la atención de la portada de Forbes como emprendedora digna de tener en cuenta).

Pero hay más: Cameron Diaz, Blake Lively, Kate Bosworth, Zoey Deschanel... Al final, todo lo que han hecho ha sido sumar dos más dos: ¿Que las mujeres de medio planeta quieren ser como yo? Ok. Pues así es como lo hago.

  • Lección 1: Necesitas una poción mágica

Popeye tiene sus espinacas, Campanilla su polvo de hadas y Astérix esa pócima secreta que hierve en un caldero y que una vez que la pruebas todo es mejor, todo es posible y nada se te pone por delante. Pues bien: mientras el común de los mortales nos creemos muy sanos y evolucionados porque nos hemos apuntado a los beneficios del té verde (aunque sigamos manteniéndonos en marcha a base de cafés en bucle), las estrellas-gurú han entregado su alma a bebidas de las que nadie ha oído jamás hablar.

Miranda Kerr no puede pasar sin su jugo de noni. ¿De qué? De noni, una fruta polinesia que, al parecer, estimula el sistema inmunitario. Lo alterna con algo que sí nos suena, el aloe vera (bebido, eso sí. Así que si estás todavía aplicándotelo en la piel no lo dudes, te has quedado atrás). Gwyneth Paltrow y Jessica Alba aseguran que cada mañana preparan para ellas y sus proles mejunjes verdes supermineralizantes y revitalizantes, echando a la batidora cosas verdes sin orden ni concierto gustativo aparente: espinacas, hinojo, col rizada, brócoli, algas, hierba de trigo... Hasta zumo de carbón dicen que se meten entre pecho y espalda. Sí, de carbón. Negro y en botella.

  • Lección 2: Identifica a tu enemigo

Para muchas de ellas son el gluten y la lactosa, verdaderos elementos del demonio que conviene exorcizar para siempre jamás. La más radical es Gwyneth Paltrow, que impone una dieta sin a todos los suyos. No son pocos los malpensados que se preguntan si Chris Martin no se habrá largado para poder hincarle el diente y sin remordimientos a una buena pizza con doble de queso.

La corriente se ha extendido rápidamente y se ha convertido en dieta de moda. Si la perspectiva de decirle a tus hijos que a partir de ahora la vida será sin pasta y sin bocatas no es suficientemente disuasoria, fíate de la opinión de los expertos antes de poner patas arriba toda tu pirámide alimenticia.

Timothy Caulfield, divulgador científico y catedrático en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Alberta (Canadá) ha publicado el libro '¿Se equivoca Gwyneth Paltrow en todo?' Cómo los famosos nos venden sus elixires de salud, belleza y felicidad. ¿Qué opina de asuntos como el del gluten? "¡Patrañas!", dice. Más claro...

  • Lección 3: Adopta una filosofía

El nivel de profundidad es opcional, pero necesitamos algo en lo que creer. Basta, por ejemplo, con coleccionar máximas que repetirás como un mantra. Miranda Kerr, devota del yoga y la meditación, recopila en sus libros los aforismos motivadores para permanecer sonriente y feliz a pesar de las adversidades (lo mismo sirven si se le rompe una uña o si se rompe su multimillonario contrato con Victoria's Secret).

La felicidad es una elección. Podemos levantarnos y decir, vaya no puedo creer que haga tanto frío o bien: ¡Estupendo! Así estreno mi jersey nuevo. Es, en definitiva, aquello tan manido de ver el vaso medio lleno, en versión Miranda Kerr. Porque, al fin y al cabo la vida consiste en divertirse, no está hecha para tomársela demasiado en serio, asegura la top.

  • Lección 4: Deshazte de la culpa

Los gurús de la vida saludable también saben relajarse y saltarse las normas de vez en cuando. Jessica Alba, por ejemplo, asegura que no se siente nada culpable por no tener tiempo para cultivar sus propias legumbres (¡y quién sí!). Miranda Kerr confiesa que vive bajo un dogma de alimentación 80% estricto frente a 20% de cualquier cosa. (¿Podremos sentirnos también libres de pecado si la proporción es justo la contraria?).

E incluso Cameron Diaz insinúa que no se obsesiona con estar en forma y, en esos días en los que apenas dispone de 20 minutos, "basta con una carrera alrededor de casa. O simplemente me pongo a bailar en el salón". (¿Bailar 20 minutos? Perfecto. Y mucho mejor lo de dar una vuelta a la casa corriendo: habrá a quien le sobren 19. Cuestión de metros...).

  • Lección 5: En familia, los detalles sí importan

Para ellas, como para nosotras, no hay nada mejor que pasar tiempo con los niños. ¿Por qué será entonces que esos momentos parecen especiales en sus familias? ¿No podría Heidi Klum limitarse a hacer con sus hijos un sencillo bizcocho de yogur? No. Ella cuelga en su web una tarde en la cocina haciendo bastones de pan perdido sin gluten (¡cómo no!), con leche orgánica y vainilla bourbon (nada que ver con la bebida. Nota para profanos). Ahí es nada.

Igual de inalcanzable se antojan las barbacoas de Jessica Alba, en las que todas las niñas llevan vaporosos vestidos blancos... sin una sola mancha de ketchup. Será por la misma regla de tres por la que Gisele Bündchen puede pasar un día en la playa con su prole sin haber tenido que arrastrar neveras, sombrillas y colchonetas hinchables (y, por supuesto, sin tener que meter tripa al mismo tiempo). Detalles. Nimiedades.