No ha dejado de recibir cariño desde que llegó a Copenhague. Baño de masas, aplausos, autógrafos, fotos, mensajes de los fans... Ruth Lorenzo afronta la recta final previa a la gala de la 59ª edición de Eurovisión (sábado, 10 de mayo en La 1 de TVE) llena de energía, la que le brindan los fans allá donde va, y también con un pensamiento claro: "¡Quiero ganar!".

¡Cuenta atrás para la gala de Eurovisión 2014! La emoción está a flor de piel en el escenario B&W Hallerne de Copenhague. Ya ha habido ensayos generales, pruebas de iluminación y sonido y esta noche es la segunda semifinal, de la que saldrán los candidatos que competirán con los cinco países que no han necesitado formar parte de la fase eliminatoria. La suerte está echada y la representante española lo sabe. Con una puesta en escena sobria y elegante, la voz de Ruth Lorenzo será la gran protagonista de su actuación en Eurovisión, aunque, tal como aseguró en su día, su interpretación de 'Dancing in the rain' estará arropada por la "lluvia prometida" (eso sí, será "virtual") y por las integrantes de su coro, Mey Green, Sandra Borrego, Aiwinnie Mybaby y Alana Sinkëy. Además, ya se ha desvelado que lucirá un espectacular vestido de corte sirena con cola de tres metros realizado con un tejido de paillettes en alta gama cosido a mano, espalda descubierta y pronunciado escote en V con un cuerpo reforzado en forma de corsé, de acero inoxidable. Ha sido diseñado por la española Ana Martín, de Anmargo, y está inspirado en los años 50. 

El escenario B&W Hallerne Arena, situado en un antiguo astillero en el corazón de Copenhague, es de acero, tiene 180 metros de pantalla, capacidad para 11.000 espectadores, dispone de varias torres de acero de 20 metros de altura, 32 proyectores de luz alrededor del escenario y alrededor del mismo habrá más de 30 cámaras.  

La cantante murciana siempre ha tenido claro que quería cantar, desde niña, y no ha parado hasta lograr hacer de su sueño su modo de vida. "Soñar es coger lo que tienes en tu imaginación y hacerlo algo tangible. Con la música nunca he buscado fama ni nada material. Necesito la música para ser feliz y eso es lo que siempre he intentado hacer en la vida, buscar la felicidad", explica.  

A lo largo de su vida y con el apoyo incondicional de su familia se ha formado en danza, teatro y canto y ha vivido en Estados Unidos y en Londres donde, tras su paso por 'Factor X', el éxito posterior y el reconocimiento del público le llegaron a ofrecer ser la representante de Reino Unido en Eurovisión. Pero Ruth lo tuvo claro y pensó que si un día iba a representar a algún país en un certamen de estas características tenía que ser a España. Y así ha sido. Lo hará el 10 de mayo, ante más de 11.000 espectadores que verán su actuación desde las butacas del antiguo astillero de Copenhage y también ante los millones de espectadores que seguirán la gala desde sus casas en países de medio mundo.  

Reconoce que le hace una especial ilusión representar a España, pues es un país donde hay muchas ganas de "hacer cosas" y cuando se le pregunta qué es lo que espera llevarse de Eurovisión lo tiene claro: "Espero traerme un triunfo. La vida está resultando tan dura para tantas personas en España que cualquier triunfo de nuestra gente en el ámbito que sea se vive de una manera especial. Se necesita ilusión y cuando sales fuera te das cuenta de que en España nos infravaloramos muchísimo. No es verdad que no estemos al nivel de lo que hay fuera. Se hacen cosas de mucha calidad y a veces no sabemos verlo", sentencia.  

El tema que interpretará en Eurovisión, 'Dancing in the rain', tiene un significado especial para ella, no sólo porque lo compuso en un momento de su vida que fue para ella un punto de inflexión profesional, sino también porque es una canción que, en su opinión, está bien construida, tiene un mensaje claro que todo el mundo entiende y fue pensada para convertirse en un éxito en Reino Unido. ¿La fórmula para crear un número 1? "Que la canción esté viva, esté llena, que la gente se acuerde de ella y del mensaje, y no sólo de un ritmo machacón", explica.  

Y sobre el escenario, qué veremos además de lluvia virtual. "Cuando la gente que me conoce de toda la vida o que me conoce desde hace mucho tiempo me ve sobre un escenario dice que no me ve a mí, que no soy yo. En mi día a día siempre estoy de guasa, de broma, pero cuando estoy sobre el escenario me transformo y soy otra persona", explica la cantante murciana.  

Como en casa, en ninguna parte 

A la hora de cuidarse, reconoce que es "de ideas fijas". "Me gusta ir a sitios donde me sienta como en casa, como la clínica Gómez Lorca, donde me suelo acudir a que me cuiden la piel o Seducción París, en Murcia, donde siempre me hago las uñas. Soy una maniática de los dientes y también los cuido mucho, también en Murcia, con el Doctor Navarro", explica.  

Suele descargar adrenalina con el deporte, que le encanta, sobre todo las actividades de riesgo, como el paracaidismo y ciertas modalidades de submarinismo.  

En cuanto a sus pequeñas manías, comenta que suele viajar con el humidificador a cuestas y que también le gusta llevar un hervidor de agua o tetera para tomar sus infusiones calientes con limón y miel.   

Su dieta es variada y asegura que, aunque cuando era pequeña llegó a obsesionarse durante una etapa de su vida con la comida, eso ya ha pasado a la historia. Disfruta con zumos licuados de vegetales en los que entran desde jengibre y remolacha hasta aguacate y todo tipo de frutas. "Pero también tengo pecados porque tomo chocolate a todas horas", sonríe. 

Y es que, en su opinión, mujeres como Beyoncé o Rihanna han vuelto a poner de moda el cuerpo con curvas y eso es algo que le parece estupendo. "Todos los cuerpos tienen que ser aceptados tal y como son. Todos somos hermosos y no soy partidaria de alimentar ideales de belleza que no son reales. En mi caso, por ejemplo, tengo las clavículas muy marcadas y alguna vez me han dicho si quería retocar las fotografías para atenuarlas pero nunca lo he hecho. Quiero aparecer tal como soy", sentencia.