Susanna Griso: "Nos hemos ganado a pulso que el futuro sea mejor"

  • Es la reina de las mañanas televisivas, y está al frente de Espejo Público desde 2006.

MH. ¿Dónde estaba y qué hacía hace 15 años?

SG. En 1999, acababa de aterrizar de Barcelona. En septiembre de 1998 me vine a Madrid para trabajar en Antena3, así que el nacimiento de Mujer Hoy coincide prácticamente con el comienzo de mi periplo madrileño. Venía de TV3, de Catalunya Radio…

MH. Debutó en la televisión nacional presentando informativos.

SG. Sí, nada menos que de pareja de Matías Prats. Recuerdo aquella foto de familia con Rosa Mª Mateo, Pedro Piqueras, Matías Prats, Fernando Ónega, Ernesto Sáinz de Buruaga y Olga Viza. Pensé: ¿Qué hago yo aquí, ¡por Dios!, si soy la única desconocida de todo este grupo? (sonríe).

MH. ¿Ha cambiado mucho su vida personal en estos tres lustros?

SG. Sí. Acababa de casarme, todavía no teníamos hijos y me vine sola a Madrid porque mi marido tardó tres años en poder hacerlo. La nuestra fue una relación de ‘puente aéreo’ y siempre me tocaba a mí ir a Barcelona. Cuando él se instaló en Madrid fue cuando decidimos tener hijos, y los dos han nacido aquí. Hoy tienen 11 y 9 años. Así que mi vida familiar ha arrancado en Madrid hace precisamente 15 años también.

MH. Se puede decir entonces que han sido 15 años estupendos.

SG. Totalmente. Profesionalmente estos 15 años también han sido mis mejores años, aunque yo disfruté mucho la etapa anterior porque fui ‘reportera tribulete’ en la radio, guionista, redactora de Economía… Pero la consolidación fue aquí: primero en informativos y, después, en Espejo Público donde llevo ocho años y voy para nueve.

MH. También el cambio físico ha sido importante. Tiene otra imagen, ha adelgazado, ha crecido… (risas).

SG. Crecer, no creo, ¡jajaja!, a los 20 años frené y me quedé en mi 1,77m; pero adelgazar, seguro. Estoy en la etapa más delgada de mi vida pero seguramente se debe al tute que llevo todas las mañanas.

MH. ¿Han cambiado mucho los informativos y los magazines en esta etapa de la que hablamos?

SG. Sí, yo creo que los informativos son menos estáticos y hay mucha más competencia. Cuando yo empecé en Antena3, la competencia la teníamos prácticamente solo con TVE. Ahora somos muchos más repartiéndonos el pastel. Entonces también los informativos estaban muy diferenciados de los magazines, Espejo Público fue el primero en unir esos dos formatos; luego le siguieron otras cadenas. En ese sentido fuimos pioneros.

MH. ¿La crisis ha afectado mucho a los contenidos?

SG. Sí, también. Entonces se formaron dos grandes bloques: política e información social. La crisis nos trajo el resurgir de la información económica, este ha sido uno de los grandes cambios que yo he percibido. Hasta hace unos años, el periodista económico era el ‘gafotas’ de las redacciones, al que le dabas un minuto en antena y gracias. Yo que hacía información de Bolsa en la radio sé por experiencia que éramos los últimos de la fila; ahora son nuestros analistas de cabecera y los hemos incorporados a todos los programas y tertulias.

MH. También la sección de sucesos ha cambiado mucho.

SG. Sííí, (sonríe). Ahora es como un cajón de sastre y, en estos años de crisis, está muy asociada a los desahucios, a las estafas a la corrupción…

MH. Y hasta se une a la crónica rosa.

SG. ¡Jajaja! Es cierto, nosotros que no teníamos prácticamente crónica rosa ahora la cubrimos, básicamente, a través de la crónica judicial: Isabel Pantoja, Ruiz Mateos, Iñaki Urdangarín, Ortega Cano, etc. Hoy, precisamente, hemos abordado todos los famosos que no declaran bien a Hacienda: Iker Casilla, David Villa, Montserrat Caballé…

MH. ¿Las mujeres hemos ganado en poder?

SG. Sin duda. Si miras las fotos de los Consejos de Ministros verás que fue especialmente llamativa aquella del Gobierno paritario de Zapatero, donde lo que debía ser normalidad fue noticia. Ahora no se plantean hacerse una foto las ministras solas. Incluso estos días se ha contado que a alguno lo cambiaron porque querían una mujer joven, con cierto glamour… Esto es lo que yo creo que ya no debe pasar, nosotras merecemos estar ahí por nuestros propios méritos.

MH. ¿Y en su terreno profesional?

SG. También nos hemos ganado ese peso específico, tenemos directoras de revistas, de informativos... Recuerdo que la mujer era entonces la comparsa del hombre, en informativos era la chica joven que acompañaba al veterano, había ese concepto machista de ‘la parejita’ que, por suerte, se ha ido perdiendo. Ahora en televisión ya hay presentadoras de noticias sin necesidad de tener al lado una figura masculina.

MH. ¿Se ve perfecta abuela dentro de 15 años?

SG. No, ¡por Dios! (horrorizada). ¡Aparta de mi ese cáliz! Tan pronto, no. Si siguen mi ejemplo –que no suele ocurrir, porque las generaciones siguientes lo cambian todo—yo esperé a tener 33 años y estoy muy en la media. Soy de una generación que, antes de ser madre, ha querido asentarse profesionalmente. A mis hijos, a los dos, los veo viviendo fuera, quizá por ese síndrome que tenemos de ver a diario cómo se van de España nuestros jóvenes a labrarse el futuro. Me gustaría pensar que, para entonces, habrá más oportunidades laborales aquí. Aunque soy de las que defiendo que es muy bueno vivir un año fuera, trabajando o estudiando. Yo lo hice y fue muy importante para mí.

MH. ¿Dónde estará Susanna Griso dentro de otros 15 años?

SG. ¡Ufff! En el terreno profesional me cuesta hacer planes a tan largo plazo; pero, aunque me gustará seguir en televisión los años que pueda, mi futuro lo veo más en la radio que en la tele. No me atrevo mucho a aventurar porque siempre me acabo equivocando en mis apuestas.

MH. Alguien que sigue la información diaria, ¿puede ser optimista?

SG. Sí, siempre he sido muy positiva y optimista, creo que lo peor ya lo hemos pasado, que los años más duros los hemos dejado atrás. Nos hemos ganado a pulso que el futuro sea mucho mejor.