El 'gin tonic' tiene otro aliado con Markham, la nueva tónica premium

  • Que el gin tonic es el nuevo cóctel de moda, nadie lo niega. Y a las mil y una combinaciones de este delicioso brebaje ahora tenemos una nueva que amenaza con irrumpir en los locales de moda que se precien de serlo. Y no, no es una nueva ginebra, sino una tónica: la Markham Premium Indian Tonic Water.

Cuando ya te han invitado a mil 'saraos', fiestas, reuniones, desayunos de trabajo y photocalls; uno puede presumir de tener el 'callo' ya hecho. Sin embargo, siempre apetece descubrir algo nuevo. Y pocas veces nos encontramos con algo tan curioso como una cata de tónica... Y una cena india después en el restaurante Tandoori de Madrid.

Así rezaba nuestra invitación para degustar la nueva Markham Premium Indian Tonic Water, con la que el grupo Osborne se adentra en el complicado mundo de las tónicas.

Un mundo lleno de peligros, con grandes competidores y mucho recorrido (todavía). Y es que el 'gin tonic' es el nuevo combinado de moda (desplazando al hasta ahora poderoso 'mojito'), con mil recetas y todas ellas válidas.

Pero no adelantemos acontecimientos, porque antes teníamos por delante una cata de la nueva, abreviando, tónica Markham. Pero, ¿cómo se cata una tónica?

Pues bien, primero recibimos un curso acelerado para estimular nuestros sentidos. Pero pronto nos queda clara una cosa: catar una tónica no es muy diferente a catar cualquier cosa. Olfato y gusto se mezclan para darnos las claves de Markham: amargor el suave y el justo y burbuja fina. Perfecta para combinar.

El característico amargor de la tónica se debe a la quinina, que los soldados del Imperio Británico utilizaban en la India para prevenir la malaria.

El cómo lo acabaron combinando con la ginebra es un misterio... Aunque si sabemos que lo hicieron coincidiendo con sus primeras victorias en el nuevo territorio. 

Pero no adelantemos acontecimientos, porque la tónica Markham no es una tónica al uso. Es 'premium' y eso sólo significa una cosa: no mezclarla con una buena ginebra es casi un pecado.

Así que pasamos a lo importante: el maridaje. Una buena ginebra siempre es agradecida, pero con Markham gana puntos. Doy fe. No tiene nada que ver mezclar un agua tónica con ginebra que con una 'premium'.

Y en estas nos encontramos con que entre cata y cata nos hemos tomado ya un par de 'gin tonics'... Y eso sin cenar. Pero para eso estamos en el restaurante indio Tandoori. A pesar de nuestro desconocimiento de la comida india, dejamos a un lado los prejuicios y saboreamos con placer los entrantes y los currys de pollo y cordero.

Después de todo, la cata se ha quedado en una mera anécdota... Si lo comparamos con la tarde redonda en que se ha convertido; hacemos nuevos amigos, nos reunimos con otros ya conocidos y nos vamos con una agradable sensación en el cuerpo. ¿Será por culpa de los tres 'gin tonics'?