A los 45 años, abandonó la empresa por la literatura. Y fue una jugada triunfadora. Está arrasando con 'Cuando estábamos vivos' (Plaza&Janés), una novela de pasiones, ambientada en las convulsas postrimerías de la Segunda República española.

Mujerhoy. ¿Es cierto que se inspiró en su historia familiar?

M de Vega. Mi padre se crió en un orfanato y de su madre solo nos contó que había muerto en el Hospital San Carlos, hoy Museo Reina Sofía. Desde ese dato, inventé su historia.

Mujerhoy. Ha escrito usted cuentos, una novela corta... Pero este es un proyecto más ambicioso. ¿Más arduo?

M. de Vega. No, se fue construyendo solo, de forma muy natural. Como conocía el final, todo me iba llevando a él, e iba dejando pistas. Es lo difícil de una novela, ¿no? Sorprender al lector con un final sobre el que ya le has estado avisando.

Mujerhoy. Tanto el periodo histórico como los personajes están llenos de pasiones incontrolables, ¿por qué?

M. de Vega. Es una novela de antagonismos, sí. Yo escribo así, creo personajes para redimirlos de sus infortunios. Y creo que las novelas épicas siempre están escritas en momentos de cambio: el mundo se tambalea y las personas cambian.

Mujerhoy. Tiene usted ya un currículum, pero no es escritora de toda la vida

M. de Vega. Nunca me propuse serlo, aunque siempre he sido una gran lectora. Empecé a escribir en 2006, y para mí ha sido un descubrimiento. Desde el primer cuento, lo encontré todo en la literatura. Es lo mejor que me ha pasado, aparte de mi familia.