Se trata de una excelente colección de recortables que realiza un exhaustivo recorrido por la evolución de estas láminas, desde sus inicios hasta la actualidad. Pero no sólo es destacable esta colección por abarcar cronológicamente toda la historia del recortable, sino también por tener muestras de prácticamente todas las tipologías de láminas que se imprimieron,con ejemplares españoles, franceses, rusos ..., fechados entre 1850- 1955.

Los recortables eran y siguen siendo láminas aptas para todos los bolsillos y para todas las edades. Se trata de juguetes infantiles que abarcan todas las variantes existentes, desde medios de transporte a casas, muñecas, teatrillos o soldados. Pero también los hay destinados fundamentalmente a un público adulto, ya que la dificultad que implica su montaje exige unos conocimientos y una habilidad casi de maquetista.

En ocasiones tienen un valor estético evidente ya que algunas láminas son verdaderas obras maestras del arte de la impresión, realizadas por dibujantes muchas veces anónimos.

Los recortables poseen además una importante característica que los hace muy especiales: deben ser “construidos” por los posibles usuarios, ya que lo que se adquiere es siempre una lámina impresa, y el “jugador” tiene que fabricarse el juguete.

Otras veces el juego consiste precisamente en la propia construcción y una vez realizado el objeto el juego termina, y lo que queda es la pieza montada. Por ello nunca fueron parte de los denominados juegos pasivos, ya que siempre exigen un alto nivel de colaboración por parte del usuario.

En la actualidad, al margen de su evidente valor estético, son ya documentos que pueden aportar gran cantidad de información para cualquier estudio de carácter antropológico o cultural.

El valor pedagógico que tuvieron los recortables es indudable, se utilizaron para enseñar Historia, Geografía o Literatura. Otros ejemplares mostraban ilustraciones de cuentos populares que los niños tenían que recortar y montar. Jugando con los teatrillos recortables de papel los niños leían clásicos del teatro como el Tenorio o El Mercader de Venecia para luego pasar a representarlas.

Las láminas de recortables se convirtieron así en un excelente vehículo cultural siendo demás buenos instrumentos para el desarrollo de las capacidades relacionadas con la representación espacial, así como con la adquisición de destrezas manuales finas.

Esta función pedagógica se convirtió en medio de propaganda política durante la Guerra Civil y los años de postguerra. Cada bando editaba sus láminas con un claro contenido político y propagandístico, que en el caso de los vencedores se extendió a los años posteriores. 

Es posible seguir toda la evolución de la guerra a través de las láminas que se imprimieron, mientras que los republicanos contaron con representaciones de algunos de sus líderes como las de Durruti, en el bando nacional no aparece ningún retrato del General Franco, por ejemplo, a diferencia de las muchas representaciones que encontramos en carteles y tarjetas postales, por citar dos instrumentos propagandísticos habituales en el conflicto.

En Madrid destacó en estos momentos la editorial La Tijera que tras la entrada de las tropas franquistas en la ciudad editó varias series dedicadas a los vencedores, divulgando posteriormente gran cantidad de recortables de “flechas” y “pelayos” así como de jóvenes falangistas. 

En la actualidad los recortables son juguetes minoritarios, aunque todavía los podemos encontrar en algunas librerías o como reclamos publicitarios que determinadas marcas incluyen como regalo con sus productos. Los recortables más conocidos hoy por el gran público son probablemente las muñecas, aunque también sobreviven, con cierto éxito entre los iniciados, las maquetas de papel ya sean teatros, vehículos o arquitecturas de todo tipo.


Entrada gratuita a las exposiciones temporales

Fecha: hasta el 2 de marzo de 2008

Lugar: Museo del Traje de Madrid
Dirección: Avenida de Juan de Herrera, 2.
Madrid (28040)
Información: Tel. (+34) 91 550-47-00
Web: museodeltraje@mcu.es
Transportes: Metro: Moncloa (líneas 3 y 6) y Ciudad Universitaria (línea 6).
Bus: Líneas 46, 82, 83, 84, 132, 133, G.
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