Corren malos tiempos para emprender, pero ellos lo han logrado. Y tienen que agradecérselo a amigos y familiares, que los apoyaron en sus primeros pasos.

"Solo no puedes; con amigos, sí”. La sabiduría televisiva de 'La bola de cristal' se torna en realidad inapelable si estás pensando en montar un negocio. Porque emprender es siempre una hazaña que requiere inmersión total.

“Y muchas noches en vela”, añade José María Llorente, responsable de proyectos corporativos de Secot, una organización de seniors voluntarios que asesoran a emprendedores

Porque el “síndrome de la soledad” es una de las fases más duras por las que pasan y, con el apoyo de amigos y familia, el trago se hace mucho más llevadero. “Con la gente de tu entorno en contra es más difícil lanzarse y, claro, hay muchas más posibilidades de fracasar”, señala Llorente. Pero si creen en ti, ese soporte emocional puede convertirse en el empujón definitivo. “Los que te rodean aportan una visión más amplia y realista de tu iniciativa. 

Y sus opiniones suelen ser decisivas en los momentos de duda, que son muchísimos”. Eso, sin contar con que su apoyo financiero suele ser vital, ahora que el crédito de un banco es casi misión imposible. Y no solo por el dinero que aporten, sino por el que puedan atraer. “El apoyo económico de tu entorno es un plus de credibilidad cuando tienes que pedir más financiación, una prueba de que tu proyecto es viable y les ha convencido económicamente”, añade Llorente.

 

Un salto sin red en el mundo de la comunicación 

Álvaro Rincón, fundador de la agencia Inhouse Smart Communication 

Si se hubiera dejado llevar por su primera vocación, la informática, el mundo se habría perdido a un gran relaciones públicas. Pero su amiga María Eugenia Alberti lo convenció para que probara. Y la comunicación lo enganchó. De su paso por Área y por Réplica, dos agencias de comunicación de moda, se llevó momentos emocionantes. “Mis trabajos han sido lecciones maestras. Trabajé en proyectos como el lanzamiento de Burberry con Christopher Bailey o la exposición de Yves Saint Laurent en la Fundación Mapfre. Conocer a Pierre Bergé en persona es impagable”, cuenta. 

A Arnaud Maillard, de Alvarno, lo conoció porque llevaba la cuenta de Le Fabourg, la tienda vintage que tenía en Madrid antes de crear su firma. Ahora es su empresa, Inhouse Smart Communication, quien lleva la prensa del dúo de diseñadores. En la vida de Álvaro Rincón los consejos de los amigos han sido esenciales. Sobre todo cuando, hace un año y medio, decidió que era el momento de saltar sin red. “Estaba trabajando en Las Rozas Village, pero surgió un proyecto precioso, Saborea España, y la oportunidad de montar mi agencia”.

Y ahí entraron de nuevo los amigos, para ayudarlo con el empujón defi nitivo. Belinda Riol, directora de Nars, y Frans Reina, presidente de Shiseido, a quienes conoce desde hace 12 años, le dieron el asesoramiento y la seguridad que necesitaba. Su familia también ha sido esencial. “Mi hermana me abrió su casa para que me mudara a Madrid y mis padres me han ayudado económicamente; sin ellos todo esto habría sido imposible”.

Más información: www.inhousesc.com

 

Amistad... y joyas únicas

Andrés Gallardo y Marina Casal, joyería Andrés Gallardo

Andrés Gallardo no es solo un nombre, es la historia de una amistad: la de Andrés y Marina, la dualidad creativa y profesional tras las piezas de joyería firmadas por él, pero creadas y nutridas por el entusiasmo de ambos. Se conocieron trabajando juntos en una empresa de moda y la conexión fue inmediata. Coincidían en muchas cosas: gustos, ideas, sensaciones... Pero, sobre todo, en la firme determinación de que, algún día, montarían algo por su cuenta. Fuera del horario de ofi cina, Andrés daba salida a su creatividad con proyectos personales de corto alcance que firmaba con su nombre. Incluso había creado un logo. Uno de ellos fue una pequeña serie de colgantes de cerámica, que realizó con piezas que había comprado en Berlín y que fue un éxito fulminante.

“Las vendió entre los amigos y se acabaron enseguida. Pero tuvieron muchísima repercusión. Todo el mundo le decía que tenía que hacer más y hasta había tiendas que se ofrecían a venderlas”, cuenta Marina. La oportunidad de crear su negocio estaba delante de sus narices. Pero Andrés tenía clara una cosa: no se veía haciéndolo solo y le dijo a Marina que necesitaba una segunda cabeza para tomar las decisiones. Y ella dijo que sí, que sería parte de esa feliz bicefalia. Dejaron sus trabajos y se lo contaron a sus familias. “Mis padres solo me preguntaron que cuándo empezábamos. Tienen su propia empresa y ha sido la gran experiencia de su vida, así que siempre me han animado a hacer lo mismo”, relata Marina. Los de Andrés plantearon más dudas, por una simple cuestión de prudencia, pero confi aron en la iniciativa de su hijo al 100%. Y los amigos hicieron de todo. 

“Mi chico nos ayudó con la página web –explica Marina–; nuestras amigas hicieron de modelos en los “lookbooks”; Raúl Córdoba se encargó de fotografiar las campañas... Para todo teníamos presupuestos mucho más pequeños que las firmas de moda tradicionales, pero toda la gente se ajustaba a nuestras posibilidades. Nunca hemos querido que nuestros amigos trabajaran gratis para nosotros”. Incluso llegó el momento de contratar a otra persona. “La llegada de Rocío, también amiga con quien trabajamos en la empresa anterior, fue un auténtico hito para nosotros. 

Lo de ampliar la plantilla nos parecía casi ciencia ficción”. Pero la amistad se ha acabado imponiendo en muchos otros frentes. “Cuando tienes un proyecto pequeño creas unos lazos que van mucho más allá del negocio”, explica Marina. Muchas estilistas y algunos de sus compradores, como las dueñas de la tienda Liger de Hong Kong (el 70% de sus ventas son internacionales y en Asia sus piezas causan sensación), se han acabado convirtiendo en habituales de su círculo personal.

Más información: www.andresgallardo.es. Estudio-tienda en C/ Romanones, 5. Madrid


Una iniciativa por amor al arte 

Raquel Ponce, copropietaria de la galería Ponce+Robles

“Esto no es un trabajo, es mi vida”. Lo dice con el aplomo que da haber respirado arte desde la cuna. La culpa la tiene su padre, José Luis Ponce. Dueño de la fundición que lleva su nombre, ha trabajado para todos los grandes escultores y le pasó a Raquel la pasión por los artistas, “mi otra familia”. Él no sale en la foto, ni tampoco su hermano Javier. Están de viaje por trabajo. 

Sí está su marido, Jorge. “Sin él no podría dedicarme a esto y a la vez tener una familia”. Y es que ahora son cuatro, ellos y sus dos hijos. Para dar ese paso se unió a otro galerista, José Robles. “Nos conocemos desde hace 14 años. José me permite llegar a muchas más cosas, como mantener el contacto con los clientes internacionales. No tengo más tiempo, pero sí más capacidad”. También ayudan los amigos. 

Como Lola Cintado y Ana Gonzálvez. “Son como mis hermanas”. Igual de importantes son los vecinos-amigos, como Alfonso Arbolí, de Cano Estudio, su agencia de comunicación. “Sus consejos y su estrategia son fundamentales”. Tampoco quiere olvidarse de Soledad Lorenzo, un mito viviente del arte español, “con la que más he aprendido”. 

Más información: www.poncerobles.com. C/ Alameda, 5. Madrid

 

La madrina de los jóvenes creadores 

Conchita Feito, dueña del multiespacio de moda Speed & Bacon 

En su planteamiento empresarial, la gran amiga es ella. Conchita Feito es un hada madrina para jóvenes diseñadores de moda que buscan visibilidad. Speed & Bacon, el multiespacio que abrió hace tres años en el barrio de Salamanca de Madrid, les da un lugar donde enseñar su trabajo, y, más importante, venderlo. “Se apoyan en mí y yo en ellos”, explica. Conchita ha vivido muchos años en el extranjero y ha visto este “coworking creativo” en Francia y Alemania.

Les alquila espacios por un precio reducido, les ayuda con la comunicación, los pone en el mapa de las redes sociales, inventa eventos y vende sus propuestas por un porcentaje. Ahora mismo tiene una veintena de firmas pequeñas. Entre ellos esta Marina Conde, alma de la firma de sastrería y chaquetas militares La Condesa, cuyas creaciones lucen “it girls” como Olivia Palermo o Dree Hemingway. 

Más información: www.speedandbacon.es. C/ Don Ramón de la Cruz, 25. Madrid.