Colecciones para todos y renovación constante son las claves de una fórmula que la firma gallega ha hecho infalible, también, en decoración. El concepto de "easy home", es decir, el deseo de cambiar de vajilla como de camisa, ha calado en nuestras vidas.

Una de las primeras sensaciones que percibes cuando entras en las instalaciones centrales de Zara Home, en Arteixo (A Coruña) es olfativa. Las oficinas donde se conciben y perfilan minuciosamente las diferentes colecciones de la firma de decoración huelen igual que sus tiendas de calle. Ahora mismo, a la fragancia White Jasmine. Un perfume embriagador, que seguro que está pensado para que, cuando entres en uno de sus establecimientos, sientas una irrefrenable pasión por adquirir compulsivamente cualquiera de sus productos. Y es normal, porque toda la colección está pensada para gustar a públicos muy diversos, abarca todo tipo de estilos del mundo del interiorismo y ha conseguido gran calidad en la manufactura de sus productos. ¿Cuántas veces has entrado en una de sus tiendas y has salido sin comprar algo de lo que allí se expone? Seguro que nunca. "En la colección hay más de 7.000 referencias distintas. Aunque se repiten modelos, la variedad de colores es tal que es muy difícil que no haya algo que te guste", explica Vanesa, responsable del departamento comercial país. Y es que desde que Zara Home se instaló en el mercado español –en 2013 hará 10 años– la decoración se ha convertido en un fenómeno democrático y de masas. "La idea de crear una marca de decoración con los mismos principios con los que nació Zara surgió de Amancio Ortega y de su mujer, Flora Pérez", –asegura Carmen López, responsable del departamento de comunicación y marketing–. "Amancio pensó que, si la gente que vestía de Zara y entendía el concepto de la firma de moda ultra rápida y de diseño a la última también estaba interesada en la 'deco', había que satisfacer esa necesidad ya. En ese momento, nacía Zara Home y el concepto de "easy-home".

Más que moda

Desde aquellos primeros pasos, no ha dejado de crecer. A finales del año 2003, la cadena tenía 26 tiendas –22 en España, dos en Portugal, una en el Reino Unido y otra en Grecia– y, a día de hoy, hay más de 324 establecimientos en todo el mundo (imposible decir cuántos exactamente porque se abren tiendas cada día). "Inauguramos nuestra primera tienda en Asia, en Pekín (China) en 2011. Las ganas de trabajar no nos faltan y las perspectivas de futuro son muy buenas, a pesar de la crisis que estamos atravesando", dice Vanesa. Todos estos buenos resultados no serían posibles sin un equipo profesional de primera. "Las exigencias son muy altas, pero sentimos que formamos parte de una marca en la que desarrollamos un trabajo de primera fila", aseguran desde el departamento de recursos humanos.

Respuesta inmediata

En Zara Home un equipo de 120 personas (arquitectos, diseñadores, compradores...) se encarga de que este gran barco navegue sin problemas. Para reformular proyectos y no dormirse en los laureles, dos veces al año diseñadores y compradores viajan por todo el mundo a la búsqueda de nuevas tendencias y propuestas. La inspiración se puede esconder en los vestidos de las últimas colecciones de alta costura, en los bares atestados de personas de las calles de Shangai o en un campo de arroz de Camboya. Después del viaje, ya en las oficinas de Arteixo, comienza, a velocidad de vértigo, el trabajo para definir las líneas de la próxima colección.

Los diseñadores, 25 en total,
bocetan modelos, prueban telas, hacen mezclas de tejidos, combinan texturas y crean prototipos de pequeño mobiliario, hasta que se da con el objeto, el tejido o la combinación perfectos. "El acierto de Zara Home, y de todas las marcas del grupo Inditex, es que sus clientes encuentran producto nuevo continuamente en sus tiendas. Es la razón de ser de la casa –asegura Carmen López–. Además, trabajamos con proveedores que llevan muchos años con nosotros y que saben cuál es nuestro ritmo de producción”. Por si esto no fuera suficiente, cada uno de los productos de la cadena se testan en las tiendas para saber cómo funcionan. "Si por la razón que sea un estampado, un aroma, una cristalería o un juego de toallas no se vende, se retira inmediatamente y se sustituye por una nueva propuesta. Por eso, cada tres semanas se cambian los escaparates de todas las tiendas del mundo, que primero se montan en la tienda piloto que tenemos en nuestras instalaciones. Así la sensación de renovación es continua y global", aclara Genoveva, una de las compradoras del departamento de textil. Una fórmula de reacción que prácticamente nadie más en el mundo puede llevar a cabo.

Equipo humano

Para seguir este frenético ritmo de trabajo, el equipo hace piña y todos se involucran en cada uno de los pasos de producción. El 85% de la plantilla son mujeres, muy jóvenes, con una media de edad que no supera los 32 años. "Esta circunstancia es un hecho casual. La cadena no ha apostado particulamente por el sector femenino, pero sí es cierto que este mundo está más ligado por tradición a la mujer. Tanto hombres como mujeres son bien recibidos en nuestra empresa", comenta Carmen. La marca, además de la versión adulta –por clasificarla de alguna manera–, cuenta con una versión infantil. Zara Home Kids nació como una fórmula pensada para los más pequeños y también tiene cuatro colecciones con sus características propias.

Conquista on line

Zara Home fue la primera empresa de esta categoría que en 2007 lanzó su propia página web. En ella, además, se podían hacer las primeras compras on line. "Fuimos los pioneros en utilizar este recurso para copar mercado y actualmente contamos con usuarios en 18 países. Funciona bien y gracias a ello nos atrevemos a apostar fuerte para que nuestra web esté permamentemente actualizada con lo mejor. Cada temporada sacamos más de 11.000 fotos y se montan infinidad de decorados diferentes en nuestras instalaciones. El equipo le dedica muchas horas para que todo salga bien", dice Victoria, responsable del departamento de internet. En 2011 Zara Home facturó más de 300 millones de euros, una cantidad soñada por muchos, pero inalcanzable para muchas de las marcas de decoración.