Chloe, de Mepasoeldiacomprando.com, fue una de las ganadoras del viaje a Nueva York en los premios Mujer IT, organizados por Mujerhoy.com el pasado  diciembre. La bloguera nos relata su experiencia y nos descubre el lado más 'fashion' de la ciudad que nunca duerme. 

Día 1: Rockefeller Center, la Quinta Avenida y Times Square

Empezamos nuestra visita a la Gran Manzana recorriendo uno de los lugares más ajetreados de la ya de por sí ajetreada ciudad. Turistas se mezclan con neoyorkinas que salen de sus trabajos en el centro financiero o que van de compras por la calle más lujosa del mundo.

Mientras que las mujeres de Nueva York sacan su glamour a pasear con sus bolsos Chanel, Dior, Prada o Hermès, las foráneas preferimos protegernos del frío helador con parkas con capuchas que llevan detalles de pelo. Sin embargo, las americanas nunca pierden el estilo y prefieren llevar orejeras en lugar de gorras, su secreto para mantener el pelo siempre perfecto y no pasar frío.

Si hay un lugar que se puede considerar el centro del mundo, el punto cero del planeta, ese es Times Square. Imposible no quedar fascinada ante el despliegue espectacular de luces, mensajes publicitarios y colores.

Día 2: West Village, Meatpacking District, Soho, Noho y Nolita

El Meatpaking District es una zona curiosa, antiguamente estaba plagada de mataderos, y hoy en día se ha recuperado y se ha convertido en un lugar con tiendas de lujo, y con mucho estilo fuera de lo común.

Mujeres que no temen a las mezclas, a los estampados y a los estilos más atrevidos. El Soho es la zona estrella para las compras y está plagada de boutiques con encanto y de tiendas de marcas muy conocidas, desde las más lujosas, como Prada, a las más comunes, como Levi's.

Fijándonos en los pies de las neoyorkinas, vemos que no tienen punto intermedio: o lucen bailarinas, botas Ugg o incluso zapatillas de deporte, o llevan zapatos con tacones imposibles.

Día 3: Chinatown y Williamsbourg

Antes, Chinatown era el destino preferido para hacerse con todo tipo de falsificaciones de bolsos, sin embargo, hoy la lucha contra las copias ha limpiado la zona de este tipo de puestos ambulantes. Siguen manteniéndose muchas tiendas que venden souvenirs. Siempre conviene alejarse un poco de las tiendas más céntricas y comprar en las más alejadas para ahorrarse unos dólares.

Por la tarde cogimos el metro para alejarnos de Manhattan y entrar en pleno Brooklyn. Williamsbourg es la zona de moda y muchos jóvenes hipster se dirigen hacia allí a pasar un sábado de fiesta. Para confundirnos con el entorno, las cuatro viajeras acudimos a un centro de cuidado de uñas. Unas chinas súper habilidosas consiguen dejarnos las uñas perfectas en 10 minutos y por sólo 10 dólares. En Nueva York llevar las uñas arregladas es un 'must'.

El estilo neoyorkino para un sábado noche es muy parecido al de aquí, se arreglan y no faltan las minifaldas, los vestidos ajustados, los pitillos y los botines, y la protección contra el frío se consigue con abrigos oversize y sumando capas de ropa (cazadoras y chaquetas debajo de los abrigos y los anoraks).

Día 4: New York Fashion Week

Gracias a Mujer Hoy podemos vivir en directo el desfile de Custo Barcelona. El ambiente del Lincoln Center rebosa moda. No falta la gente con estilismos absurdos, con muchas ganas de llamar la atención y de ser fotografiados, pero sobre todo, hay mucha clase, mucho estilo y miles de dólares en cada look. Triunfa la ropa de marca.

Me gusta ver que, por una vez, las americanas dejan de lado los colores oscuros (el negro y el gris parecen el uniforme básico en Manhattan), y añaden color a sus looks luciendo chaquetas azulonas, fulares fucsias y bolsos en tonos neón, una de las tendencias básicas para la primavera.

Tomo nota de los estilismos años 70: pamelas, chalecos de piel, blusas estampadas y pantalones de campana con plataformas.

Otro de los looks más repetidos: faldas largas plisadas con chaquetones de piel cortos.
Y por supuesto, mucho, mucho tacón y mucha plataforma.

Día 5: Lexington Street, Times Square y Rockefeller Center

Aprovechamos nuestras últimas horas en la ciudad para rematar compras y recados. En Lexington Street las neoyorkinas acuden a trabajar con un vaso de café en la mano, zapato cómodo si viajan a pie o en metro y taconazos si lo hacen en taxi. Ventajas de la vida de lujo

En Times Square compramos camisetas en Oakley y en Billabong, dos tiendas surferas con camisetas de Nueva York diferentes de las típicas de I love NY, un recuerdo bonito con el skyline de Nueva York o la Estatua de la Libertad. Cerca de Rockefeller Center, echamos un vistazo rápido a la tiendas J. Crew, Nine West y Anthropologie.

Es hora ya de marcharnos, pero esperamos pronto repetir esta experiencia. ¡Nueva York merece la pena!