Es un buen momento para descubrir con tus hijos, sobrinos o ahijados la ciudad de Bilbao. Sigue estas pistas que te da Johanna Saldón. 

Si hace tiempo que no visitas esta ciudad, resetea tu memoria y abre bien los ojos: no la reconocerás. Hoy tiene más luz que nunca, más parques verdes y más encanto. Vaya por delante que es mi tierra... y no puedo ser objetiva.

-Guggenheim. Este museo situó a Bilbao en el mapa mundial del arte; es un imán para el turismo y una visita obligada para acercar a tus hijos al arte contemporáneo. Puppy, el cachorro de 13 metros en acero inoxidable revestido de flores que da la bienvenida, les atrapará. Además, la pinacoteca tiene un completo programa para niños, con talleres infantiles, cursos de introducción a la arquitectura, el Corner del Arte (un espacio para que los pequeños desplieguen su creatividad) o su zona Baby Art, para bebés de seis a 24 meses.

-Un paseo en barco. La ría del Nervión forma parte de la historia de este lugar, por eso no hay mejor plan que descubrir la ciudad desde el agua.

-Transbordador de Vizcaya, en Getxo. A tiro de piedra de Bilbao (se puede llegar en metro), vale la pena acercarse a esta localidad y cruzar el Puente de Vizcaya, Patrimonio Mundial de la Humanidad, en una peculiar barquilla sujeta por unos cables.

-Dar de comer a los cisnes en el parque Doña Casilda. Es el pulmón verde la ciudad, perfecto para pasear y respirar aire puro. En medio está el lago con cisnes, patos y pavos reales. Lleva un poco de pan para alimentarlos y conseguirás pasar un rato de lo más entretenido. Todo un planazo para ir con niños.

-La ruta más dulce. Marcharse sin haber probado los bollos de mantequilla es un delito. ¿El lugar por excelencia? La pastelería más antigua: Martina de Zuricalday.

-El bosque pintado de Oma. Vale la pena una visita a Kortezubi, a unos 40 minutos, y contemplar la obra de land art realizada por Agustín Ibarrola. ¡A tus hijos les volverá locos!

 

Guía práctica

-Cómo llegar: Desde Madrid o Barcelona el viaje en coche es cómodo, por autopista. Si prefieres la opción del avión, Iberia tiene vuelos con bastante frecuencia desde diferentes aeropuertos.

-Dónde comer: La alternativa más socorrida (y una de las más deliciosas) es probar distintos bocados de bar en bar y sorprenderse por esa pequeñas obras de arte comestibles que son los pinchos. Las barras más conocidas: Víctor Montes, en la Plaza Nueva; Bitoque, en Rodríguez Arias 32, donde los preparan al momento y a la vista de los comensales; o Irrintzi, en la calle Santa María 8, con propuestas de diseño.

-Dónde dormir: El Hotel Petit Palace Arana Bilbao (Bidebarrieta 2) ofrece habitaciones familiares con capacidad para cinco personas. Tienen cama de matrimonio y literas, ducha hidromasaje, ordenador portátil, wifi gratis, TV...

Pero si en tu escapada te apetece probar una experiencia única, puedes alojarte en cabañas situadas en los árboles (biscaia.cabanesalsarbres.com/es), a 40 minutos de la capital. Te suben el desayuno en una cesta para que lo tomes mientras ves pasar a los corzos. ¡Naturaleza en estado puro!