Una vez que tengas claro qué prendas vas a ponerte, es momento de escoger los complementos. Es importante sabes escogerlos y cuidar hasta el último detalle, ya que el poder del vestido radica en la sencillez y la discreción. Por ello, si crees que algo pueda ser excesivo, por poco que sea, es mejor que no te lo pongas. Ten en cuenta que los accesorios te pueden dar un toque elegante en cualquier momento. ¡utilizalos a tu favor!

LOS ZAPATOS

Cumplen una función primordial en el mundo de los negocios, por eso, te recomendamos que, aunque te gastes algo más de dinero, optes por unos buenos zapatos clásicos que te resulten cómodos. Escoge la altura de tacón que más te guste y, a continuación, haz el bajo de los pantalones de forma que se ajusten perfectamente a la altura del zapato. Mantente al margen de zapatos con tacón de aguja de siete centimetros o las sandalias llamativas, no son apropiados para el trabajo, y ten en cuenta que muchas oficinas no permiten el uso del zapato escotado.

Los zapatos clásicos de salón también pueden ser de diseño atractivo, con gran variedad de formas y colores además de tener una suela interior acolchada que resulta muy cómoda en el trabajo. Si vas a tener que hacer muchas presentaciones, o vas a pasar la mayor parte del día de un lado para otro en la oficina, más te vale utilizar zapatos planos cómodos. 

Que no falten nunca las medias, recuerda llevar un par siempre extra ya sabes como se rompen....y no hay nada peor que ver a una mujer con un par de carreras.


LAS JOYAS 

Cúbrete los tatuajes y quítate los piercings que sean visibles, excepto los pendientes. No sobrecargues los dedos de anillos u otros objetos voluminosos.

Está bien vestir un traje discreto con un par de toques de estilo como un reloj de oro, una cadena de perlas o un brazalete de oro o incluso un par de aros. Pero largos collares de abalorios y pendientes colgantes repletos de aderezo, son propios del fin de semana o las vacaciones.

Un par de pendiente discretos y un bonito reloj es mejor que un broche florido o grandes aros.

Para romper la monotonia y darle un poco de color a tu atuendo de la oficina, puedes utilizar pañuelos, sobre las camisas, bufandas sobre el abrigo o incluso pasi minas sobre la gabardina....así añadiras un toque de color y persalidad a tu ropa.


BOLSO O MALETÍN

Un bolso adecuado es fundamental. En vez de utilizar el típico maletín de hombre, busca un bolso que sea a la vez útil, femenino y discreto, por ejemplo con un acabado en piel de cocodrilo o con algo de curvatura. Trata de encontrar un modelo amplio de cuero que puedas llevar con comodidad, ya sea en la mano o bajo el brazo.

Preferiblemente con muchos bolsillos donde guardar y acceder con facilidad a documentos, plumas etc, y donde tengas un espacio para el teléfono móvil y la cartera, y así evitar el llevar un bolso adicional.


Y POR ÚLTIMO... EL PEINADO Y EL MAQUILLAJE

Es importante no descuidar este tipo de detalles para trabajar en una oficina. Lo mejor es que el color del pelo sea un sencillo y natural, asi que no te dejes llevar por las modas de cada momento, ya que las mechas y reflejos exagerados pueden darle un aspecto juvenil contraproducente.

Si tienes el pelo largo llévalo hacia atrás o recogido, nunca sobre la cara. Hazte un recogido sencillo, o una cola de caballo, este año se llevan mucho y son muy favorecedoras. Las ondas en el pelo quedan bien durante el fin de semana pero no durante el trabajo.

Evita llevar accesorios en el pelo que llamen mucho la atención
como horquillas de colores, o diademas de gran tamaño. Una horquilla sencilla y discreta siempre causará una mejor impresión. 

El maquillaje también debe ser discreto. Iguala el color de tu piel, con un colorete natural, aplíca máscara de pestañas y un color de lápiz de labios natural. Ojos oscuros, seductores y labios deslumbrantes con mucho brillo son atractivos en la noche, pero no sirven para ir a trabajar.


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¿Cómo me visto para ir a trabajar?
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