Sus objetivos son muy distintos: mientras unas prefieren esperar pacientemente (pantalla tras pantalla) a ser rescatadas, otras eligen la acción, incluso arriesgando sus propias vidas (virtuales). A simple vista, las heroínas de videojuegos poco tienen que ver entre ellas ni con sus homónimas de carne y hueso pero, ¿es esto cierto? Unas y otras reflejan su personalidad a través de su imagen y guardan una estrecha relación con las tendencias que marca el mundo de la moda, aunque no siempre paralela.
 
Para empezar, la diferencia entre las chicas de los juegos está clara: las princesas explotan su lado cursi y las que deciden comerse el mundo el más arriesgado. Por ejemplo, "Peach", el personaje de la saga de "Mario Bros", es inocente y dulce, y por eso lleva un vestido de princesa rosa. En cambio, Jade, la protagonista de "Beyond Good and Evil", es cómodo, bastante masculino, porque ella es una mujer actual, que trabaja hasta el límite, bastante aventurera, muy especial". Así lo explica la bloguera Gina Tost, que se atreve a marcar la diferencia entre la estética píxel y la real: "A mi me encanta, pero mi cuerpo no está hecho para eso. Mi día a día como superheroína requiere de algo sexy, ¡pero que no me señalen por la calle!"
 
Según parece, los encajes, las faldas lápiz o el 'peplum' no serían buenos aliados a la hora de protagonizar nuestra propia aventura. "En los videojuegos se decantan por vestidos largos con apertura en la pierna, faldas extremadamente cortas o 'hot pants''' explica Vicky, de Psicocine. "Si nos fuésemos a la vida real, creo que nada de esto sería cómodo ni práctico para una heroína. Las de verdad sangran cuando se caen, mientras corren o huyen de sus enemigos, saltan... y yo creo que lo mas práctico es proteger las piernas con pantalones ajustados o pitillo y en cuanto a la parte de arriba optaría por un camiseta ajustada".
 
¿Tan alejadas estamos unas y otras? ¿Nuestro lado sexy no está a la altura del de la mítica Lara Croft o de Bayonetta? Quizá la respuesta la tenga Elena Santos (más conocida como ChicaGeek): "En general es un vestuario bastante sexy porque, no nos engañemos, los hombres siguen siendo el público objetivo de los videojuegos. Así que cuando aparece una chica en uno, normalmente lleva ropa bastante ajustada, marcando curvas. No es raro ver generosos escotes, 'shorts' muy cortitos o minifaldas de vértigo. El pelo, curiosamente, suele ir recogido". Para la tranquilidad de Manolo Blahnik o Christian Louboutin, los tacones siguen siendo los compañeros habituales... Eso sí, los 'it-bags' ceden espacio a unas más que prácticas bandoleras.
 
A pesar de esa mayoría masculina entre el público, resulta curioso comprobar que las heroínas virtuales sí se adaptan a algunas de nuestras tendencias: las figuras 'lady' arrasan, a ellas les encanta marcar cintura (Elisabeth, de 'Bioshock Infinite', fiel al corsé, bien podría lucir uno de la madrileña Maya Hansen). También llevan con soltura los 'shorts', que resultan ideales para lucir sus espectaculares piernas, moldeadas a golpe de ratón (el 'look' de Elena, la compañera de Nathan Drake en "Uncharted", parece sacado de la colección de primavera de Ion Fiz). El cuero y las tachuelas, los favoritos de las heroínas, parecen trabajados por el diseñador Nicolás Vaudelet. En cuanto a las princesas, su armario podría estar repleto de piezas de marcas como Dior o Elie Saab, aunque si Zelda fuese española, no dudaría en contratar al modisto Hannibal Laguna.
 
Sin embargo, son muchas las que apuestan por un estilo impensable en la realidad: ajustadísimos monos de látex... Al gusto del consumidor. Quizá porque, a pesar de todo, princesas y guerreras sí tengan algo en común: su dependencia de los hombres, y eso es algo por lo que las mujeres reales no están dispuestas a pasar. De ahí que, a pesar de que cada vez son más las que reconocen sin tapujos dedicarle tiempo a la consola, no acaban reflejando su afición en su manera de vestir: "A menos que seas asiduo a los Cosplays o se acerque Carnaval no creo que puedas llevar en tu vida diaria la vestimenta de estas chicas", asegura Vicky.  Algo positivo, al fin y al cabo, porque, como apunta: "normalmente gozan de cuerpos perfectos que pueden crear falsas expectativas en las chicas"... Y eso, desde luego, no entra en los objetivos de ninguna heroína.