Llegó a España en 2006, cuando la crisis todavía era algo lejano y, pese a ella, no ha parado de crecer. Con la inauguración de su última tienda en el centro comercial Gran Plaza 2 de Majadahonda, Madrid, ya van 26 en todo el país. La fórmula de su éxito es clara: acercar las últimas tendencias a un cliente que no quiere gastar.  

"Ponte guapa, paga menos". Éste es el lema con el que Primark ha logrado una expansión envidiable en España desde que en 2006 decidiera dar el salto, tras llevar implantando su filosofía por Irlanda e Inglaterra desde 1969. Una filosofía que cada vez está más arraigada en todo el mundo, gracias al cambio de mentalidad de quienes pensaban que no se podía vestir bien pagando poco dinero. Y mucho menos presumir de ello.

Pero el "low cost" está de moda. Hasta Covadonga O’Shea, presidenta de ISEM Fashion Business School, alardeaba de lucir un trench de Primark que le había costado 9 euros en la reciente inauguración de la nueva tienda de la firma en el Gran Plaza 2 de Majadahonda (Madrid).

Es precisamente allí donde radica el éxito de Primark, tal y como nos cuenta Mar Morón, responsable de producto de la marca en España. "No triunfamos porque ahora estamos en una situación complicada, sino porque ha habido un cambio de filosofía en la mentalidad del consumidor. Algo que no solo es en ropa, sino en la manera de viajar, por ejemplo. El 'low cost' ha llegado para quedarse y ese es nuestro ADN", nos cuenta.   

La idea es muy sencilla: ir a la moda sin renunciar a nada. "Buscamos acercar la moda a un cliente que no se quiere arruinar (...) A la mujer de hoy le gusta salir, viajar, ir a exposiciones, salir a cenar y todo no se puede, así que si te ahorras un poco en una partidita, perfecto", explica Mar. "La idea es que una chica pueda estrenar cada sábado el zapato que le pega con el top o decir que ahora quiere lunares, mañana 'animal print' o poder lucir pasteles y neón aunque solo se lleven esta temporada", prosigue. 

En el corazón de Primark

Si por algo se caracteriza esta marca irlandesa (además de por sus evidentes buenos precios) es por su rápida satisfacción de la demanda. No hay tendencia o moda que no llegue a sus tiendas desde el momento en el que empieza a verse, y esto se debe a un sistema de compras muy flexible, según asegura Morón. "Nuestros proveedores son comunes a otros retailers y los transportes los hacemos por barco para ahorrar costes. Nosotros somos low cost y somos low cost para todo", apunta.

Pero de nada serviría este sistema sin el trabajo de personas como ella, siempre a la caza de las últimas tendencias. "Trabajamos con agencias de tendencias como WGSN, Stylesight, pero creemos que la moda está en la calle. Viajamos por todo el mundo, vemos que lleva la gente, que tienen nuestros competidores y detectamos lo que creemos que va a llevarse esa temporada. Por supuesto también seguimos las pasarelas y seguimos lo que los grandes dicen, ya que al final son ellos los que dirigen el cotarro", nos explica.

Una vez que están decididas las líneas principales, empiezan a trabajar con coloridos y con prints para decidir los bloques. Cada temporada va dividida en cuatro bloques con dos mini colecciones, una de básicos y otra de moda. De todas ellas, el calzado es lo que mejor les funciona, ya que es donde se encuentran algunos de los productos más vendidos: los packs de chanclas, las bailarinas y las cambas de colores.

Los jeans y las camisetas de algodón básicas también se terminan enseguida, sobre todo en España. Y es que, tal y como nos cuentan desde la marca, aunque el cliente de nuestro país está entendiendo cada vez mejor su concepto gracias a la internacionalización de la moda, el estilo de Primark "tiene un punto vintage, retro, UK". Por este motivo, aunque en todas las tiendas se encuentren las mismas prendas, se adaptan las tallas y los colores al mercado español, y un 20 por ciento de lo que se vende son líneas específicas de cada país.

¿Para cuándo la venta online?


Con el éxito de la marca en los últimos años, esta es una de las preguntas que muchos se hacen, y para la que de momento no hay planes ni a corto ni medio plazo. "Sabemos que nuestros competidores lo están haciendo y que es el futuro, pero no es nuestro momento", argumenta la responsable de producto de Primark España. "Uno de los secretos de nuestra tienda es que a la gente le gusta venir físicamente, tocar y sentir que se está gastando 3 euros en comprar algo, por eso no nos lo planteamos de momento", continúa. 

Lo que sí entra en sus planes es la apertura de nuevos establecimientos por todo el país. El próximo destino, Valencia, seguido de una larga lista que prometen seguir aumentando. El "fenómeno Primark" no ha hecho más que empezar.