A la gala que tiene lugar todos los años en el Museo Metropolitano de Nueva York se la conoce como "La fiesta de los 1.000 vestidos", y este año rendía homenaje a dos de las grandes de la moda: Elsa Schiaparelli y Miuccia Prada.

Su apodo y temática la convierten en el epicentro de la moda y en la alfombra roja más esperada del año, mucho más que la Gala de los Óscar.

Y como no podía ser de otra manera, este año tampoco defraudó. El glamour y, en algunos casos, la extravagancia corrieron a cargo de personalidades del mundo de la moda,del cine, de la música y empresarios.

El Museo Metropolitan de Nueva York se vestía de gala para celebrar la inauguración de su exposición 'Schiaparelli y Prada: conversaciones imposibles', una muestra que recoge el trabajo de dos de las diseñadoras italianas más importantes de todos los tiempos: Miuccia Prada y Elsa Schiaparelli.

Desde el 10 de mayo y hasta el 19 de agosto, en esta exposición se podrá presenciar un encuentro de las icónicas creadoras en forma de video, así como una amplia colección de prendas y complementos de ambas mediante las que se repasan sus trayectorias.