La visita de François Hollande a Estados Unidos, esta vez sin primera dama, ha despertado un gran interés en todo el mundo. Barack Obama y su mujer Michelle, muy elegante con un favorecedor abrigo rojo, recibieron al presidente francés en el aeropuerto, pero el punto álgido de la jornada fue la cena de gala que los mandatarios norteamericanos le ofrecieron en la Casa Blanca. Para esta ocasión, Michelle Obama sorprendió a todos con un espectacular diseño de Carolina Herrera de falda en azul brillante, larga y amplia, y cuerpo de encaje negro con lentejuelas.