Los secretos del vestuario de época de la serie de TV 'Amar es para siempre'

El reparto Todo el reparto de la serie diara de la sobremesa de Antena 3, 'Amar es para siempre'. (Foto: Roberto Garver)

Creador del estilismo de 'Amar en tiempos revueltos' desde los primeros capítulos, Miguel Ángel Milán sigue al mando del vestuario de la serie en su nueva etapa en Antena 3 como 'Amar es para siempre'. El responsable del estilismo cuenta, en exclusiva a mujerhoy.com, los secretos y las claves de la ropa del programa, que transcurre al principio de la década de los años 60, una época marcada por el florecimiento económico y social en el mundo y por la influencia de Balenciaga.  

Miguel Ángel Milán es uno de los responsables del éxito de 'Amar en tiempos revueltos', desde enero reconvertida en 'Amar es para siempre' en Antena 3, gracias a su entregada labor como responsable del vestuario de época de la serie. Durante siete temporadas, 'Amar…' conquistó la sobremesa de La 1 con su entrañable viaje por distintas épocas de la historia de España, que comenzó tras la Guerra Civil. El programa aterrizó a principios de este año en Antena 3, esta vez desde 1960, y conservando parte del reparto de la serie de TVE.

"Plasmar en el vestuario cómo ha ido evolucionando la sociedad española desde los años 40 no ha sido nada fácil,
sobre todo porque al principio de 'Amar en tiempos revueltos' no teníamos los medios con los que contamos ahora y tampoco sabíamos cómo funcionaría. Y a eso hay que añadir que hacemos ficción", explica el estilista.

"Si hubiéramos contado la realidad tras la Guerra Civil, nos habría seguido menos público porque esa época fue muy dura. Mucha gente estaba de luto y, para que la historia fuera más llevadera, tuvimos que saltarnos algunos acontecimientos conocidos, pero sin que la narración se desvirtuara", añade.

"Conseguir la ropa para cada época en la que se desarrolla la serie es complicado", revela el estilista. "La suelo buscar en muchos sitios. Tenemos como base una tienda de alquiler, que se llama Peris, pero ya la hemos usado mucho. Ahora, la ropa más vistosa la compro por internet y, por primera vez, este año me he ido a Londres a ver qué encontraba. Antes había mucha más prendas 'vintage', pero ahora no tienen buena calidad. Encontrar ropa de los 50 y de los 60 me cuesta mucho", señala Milán.

La moda siempre vuelve, pero en los años 60, época en la que se desarrolla actualmente la serie de Antena 3, hubo un resurgimiento económico y social que se reflejó en la manera de vestir en la gente. "Los 60 son una explosión de alegría en el mundo. Es la época de la liberación sexual y es el tiempo en el que las mujeres empiezan a tomar parte activa en la sociedad. Dejan de ser un 'objeto' para incorporarse al trabajo. Y como consecuencia de esa nueva situación, llegan los pantalones. Un ejemplo de ello es la protagonista de la serie, Inés (Bárbara Goneaga), que ha estudiado Derecho y que reivindica la igualdad de sexos también a través de la ropa", nos cuenta. 

Y, en esto, al contrario que en muchas otras cosas, España no fue a la cola de Europa. El responsable de vestuario de 'Amar..' asegura que "en nuestro país no se llegaba tarde a las nuevas tendencias. En esa época, la moda era más lineal en todas partes, pero está claro que en España solo la llevaban los privilegiados. Antes era mucho más fuerte la dictadura de la moda. Las mujeres estaban muy al día de todo lo que se llevaba. Si no tenían dinero, cosían copiando los figurines, y si no sabían coser, se lo llevaban a una modista".

La serie recoge el tipo de mujer que empezaba a surgir en esos momentos, que ya no apostaba por los vestidos ceñidos que marcaban su figura. MIlán dice que "el icono de los años 50, que resaltaba una mujer de siluetas marcadas, da paso a un nuevo estilo en el que la ropa se separa del cuerpo. Y eso tiene mucho que ver con la influencia y la herencia de Balenciaga, que fue una gran novedad. En los 60 destacaban las faldas envasé, así como su longitud, que se queda a la altura de la rodilla, hasta que se llegue la minifalda, pero será más adelante (esperamos poder recogerlo en la serie), y de la mano de Mary Kay, y los bustos estaban menos marcados, además de que un surge un mundo de color".

El experto no está solo ante la ingente tarea de vestir a todos los actores de 'Amar es para siempre'. Siete personas, que trabajan de manera estrecha con el departamento de maquillaje y peluquería que dirige Ana Jiménez, lo secundan. "En plató están Iñaki y Feni, así como tres ayudantes: Miguel, Carlos y Ainhoa, y dos sastres, que suelen confeccionar los vestidos: Margarita y Olga. Normalmente nos prestan poca ropa las marchas, aunque este año han empezado a colaborar mucho más. La mayoría la cosemos en el Departamento", apunta.

En cuanto a los tejidos, lo más novedoso en la época era un punto grueso "que no consigo encontrar", confiesa. "Ahora la calidad ha bajado mucho y todo lo hacen con fecha de caducidad. Antes la ropa era arquitectura, y ahora es de usar y tirar, como casi todo", sostiene Milán.

"Además, en aquella época y posteriores, la gente cuidaba más la ropa. Por ejemplo, no la lavaba en la lavadora y tenía muchos detalles, como corchetes para disimular el tirante del sujetador o remate de las costuras. Yo creo que ahora se ha perdido esa exquisitez en el vestir. Antes una mujer tardaba dos horas en vestirse, y en estos tiempos, apenas nada", asegura Milán, quien está muy satisfecho de la labor que realiza su equipo a diario. "Si la serie funciona es porque el equipo está volcado en ella y porque se trabaja como un auténtico engranaje", destaca.

El estilista, que se formó profesionalmente en el mundo de la decoración, llegó por azar a la televisión. Su primer encargo fue la serie 'El pasado es mañana', un culebrón diario de Telecinco que no tuvo mucho éxito y que fue retirado. También probó suerte en el cine y el teatro. En estos momentos, la serie de Antena 3 es el centro de su vida profesional. "Le dedico todo mi tiempo y, además, hacer vestuario de época es distinto. Tienes que documentarte mucho y hacer recreaciones, y a mí eso me gusta mucho. Hacer el vestuario cada temporada es un reto para mí, además de un privilegio poder trabajar en esta serie y que cada día lo vean dos millones de personas", concluye.