Por la alfombra roja de la 56ª edición de los Premios Grammy, que tuvo como triunfadores a grupos como Daft Punk, desfilaron las cantantes y las actrices con una mayor vinculación con la industria de la música. Hacemos un repaso a sus vestidos y a los looks en general, donde el colorido brilló por su ausencia. 

La alfombra roja de los Grammy 2014, la 56ª edición, se caracterizó por el escaso colorido, el gusto por los tonos metalizados, el nude, la preponderancia del blanco y la oda a las transparencias 'nude'. 

La 56ª edición de los Premios Grammy, que se celebró en el Staple Center de Los Ángeles, tuvo como grandes triunfadores a los representantes de la música electrónica del momento, Daft Punk, aunque también los raperos de Marcklemore & Ryan Lewis tuvieron su momento al ser premiados como 'mejor artista revelación'. 

Fue la gala también del reencuentro de los ex beatles Paul McCartney y Ringo Starr y la de la reivindicación del matrimonio entre personas del mismo sexo, pues durante la gala se escenificó una boda colectiva de una veintena de parejas en pleno escenario en la que, con la actuación de Madonna y Marcklemore & Ryan Lewis Queen Latifah hizo las veces de "maestra de ceremonias". 

En la alfombra roja previa a la ceremonia de la 56ª edición de los Premios Grammy sorprendieron con sus estilismos la cantante Madonna, que se vistió con un esmoquin de Ralph Lauren; Taylor Swift, que lució un vestido largo con redecilla metalizada de Gucci; Ciara, embarazadísima, que lució un diseño de Emilio Pucci con brocados dorados; Alicia Keys, que dio algo de color a la alfombra roja con un diseño en azul klein y escotazo de Armani Privé. 

La nota original, aunque no estridente, fue la de Katy Perry, que precisamente eligió para la ocasión un vestido de la colección de Valentino de Alta Costura semitransparente en el que se aprecian pentagramas y notas musicales. Otra de las escasas notas de color fue la de Pink que, con un vestido rojo de Johanna Johnson fue de las pocas, junto a Gloria Estefan (con un vestido de Gustavo Cadile), que apostó por un tono tan favorecedor como recurrente en otras galas de los Grammy.  

El vestido blanco con transparencias laterales y a la espalda que eligió Paris Hilton, de Haus of Milani, cosechó más críticas que halagos, a pesar de que la millonaria luce una figura espectacular.