Tras la entrega de los premios Grammyque tuvo lugar este domingo por la noche en el Teatro Sunset de Hollywood, llegó la fiesta. En la organizada por Warner pudimos ver, entre otras 'celebrities', a Kate Beckinsale, que apostó por un minivestido palabra de honor, algo raro en ella que suele apostar por modelos largos. Se trató de un diseño del neoyorquino Rubin Singer con estampado de flores en rojo y negro, que la actriz británica combinó con un clutch negro de Ferragamo, sandalias de tiras negras y pendientes con forma de rombo de Broken English. Un conjunto muy sencillo que le sentaba muy bien y que acompañó con una coleta alta con cardado y un maquillaje suave en el que destacaba especialmente el toque ahumado de los ojos