Radiante y con una gran sonrisa ha acudido Kate Beckinsale a la cena organizada por el Museo del Holocausto de Estados Unidos en Beverly Hills. La actriz británica escogió para el evento, durante el cual recibió un premio el también actor Ben Kingsley, un vestido palabra de honor de la firma Marchesa, de su colección otoño 2013. Un modelo en rosa claro con flores rojas bordadas en un lateral, que ha combinado con unos zapatos de salón en color nude y clutch rojo, a juego con los originales detalles del vestido. 

Para el maquillaje se ha decantado por toques un estilo muy natural, que resalta su belleza, y lo ha acompañado por un semi recogido con raya en medio y mechones sueltos con ondas.