Los New England Patriots de Tom Brady se llevaban la noche del 1 de febrero su 4ª Super Bowl. Pero no nos engañemos, los ojos de millones estaban más pendientes del show de Katy Perry en el descanso que en las acciones del 'quaterback' marido de Giselle Bundchen. Y Katy no defraudó...

La artista interpretó en el estadio University of Phoenix  8 canciones (una de ellas junto a Lenny Kravitz) que acompañó de un sorprendente espectáculo de luz y fuego, y de otros tantos sensuales y llamativos looks, todos ellos firmados por Jeremy Scott.

Para interpretar 'Roar', Katy Perry se convirtió en la 'chica en llamas' sobre un gran león metálico luciendo un conjunto de Scott que bien podría rivalizar con el mismísimo traje de Katniss en 'Los juegos del hambre'. De los logrados memes con la camisa playera 'flameada', mejor opináis vosotras:

Además, pudimos ver a Katy Perry con un dos piezas multicolor de inspiración circense, con falda 'skater' y top al más puro estilo Madonna de los '80; así como bajar del cielo (literalmente) enfundada en un seductor vestido joya con transparencias, ambos de Jeremy Scott.

El punto más deportivo (que de eso trata la Super Bowl) se lo dio el diseñador al crear para la cantante  un vestido inspirado en una camiseta de fútbol americano con el número 49 en la parte delantera (la edición que se celebraba este 2015 y que se han llevado los Patriots).

Y es que, independientemente de quién se llevara el campeonato, todos sabemos que en la Super Bowl, el espectáculo y la publicidad mandan más que los árbitros. Y Katy Perry dio espectáculo. Mucho.