Es la segunda alfombra roja más importante después de la entrega de los Óscar, y la ocasión perfecta para lucir los diseños más espectaculares que en su momento desfilaron por las diferentes pasarelas. En esta ocasión, la discreción se ha quedado en casa dejando paso a los extravagantes estilismos lucidos por la mayoría de las invitadas, acertando muy pocas con sus looks de fiesta. 

El Museo Metropolitan de Nueva York se vistió de largo para su Gala anual, un evento que está considerado uno de los más importantes en cuanto a moda se refiere, por el glamour que siempre desprende la alfombra roja. 

Conocida como "la fiesta de los mil vestidos", las celebrities aprovechan para lucir sus mejores galas en el MET, mostrando las últimas tendencias en lo que a Alta Costura se refiere, donde encontramos una sorprendente variedad de estilos, cortes, escotes y largos, no demasiado habitual ya que siempre suele haber bastantes coincidencias en este tipo de actos. 

El que sí se consagró como color de la noche por su originalidad fue el amarillo, siendo el elegido por famosas como Emma Roberts, January Jones, Coco Rocha o Solange Knowles, que desafiaron a la mala suerte con diseños en el tono repudiado por los supersticiosos. 

Los dorados, plateados y brillos fueron otros de los grandes protagonistas de la noche en ajustados diseños, siendo pocas las que se decantaron por los clásicos blanco y negro para ir sobre seguro. Las más arriesgadas se atrevieron con plumas y tules en las colas de los vestidos, aunque las colas de sirena y los vestidos de tubo se llevaron la palma.