El madrileño Juanjo Oliva presentó, en la penúltima jornada de la semana de la moda española, una colección para el próximo otoño-invierno muy elaborada, en la que propone vestidos de cóctel o de fiesta con ricas telas y originales diseños.

A pesar de lo temprano de la hora de su desfile, Oliva vistió de lujo a las modelos y, en un guiño al continente asiático, las hizo partir desde detrás de un gran biombo en el que se transparentaba su silueta, al estilo de las sombras chinescas, marcada por un tocado redondeado y un peinado que recuerda al de las geishas.

Ante un público entregado, en el que se encontraba la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, el diseñador mostró su colección casi exclusiva de vestidos, los cortos fundamentalmente en negro, muy marcados en la cintura y algunos de ellos con una original línea arquitectónica lograda a base de tablas cilíndricas superpuestas.

Para la noche, Oliva propone vestidos vaporosos de gasa y seda con largas colas en colores brillantes como el rojo, fresa, azul galáctico o verde fuerte, con un polivalente adorno de grandes flores doradas que sirven tanto para ajustar el talle, como collar o en las mangas