La diseñadora Kina Fernández mostró en esta edición de Cibeles un toque muy femenino y elegante para vestir a las mujeres más coquetas. Los tonos protagonistas fueron el crudo, el rojo sangre y el plateado, entre otros. El busto femenino es realzado en los ajustados vestidos, en los que la estructura geométrica impacta con glamour.

Con corazones negros tatuados en las mejillas de sus modelos, Kina Fernández ha celebrado el día de San Valentín en Cibeles y ha presentado un concepto de prendas con líneas depuradas, rectas, minimalistas y sexys. La mujer romántica puede elegir las ideas de esta diseñadora gallega entre los tonos crudo, morado, rojo sangre, verde luminoso, gris y negro, y para la noche, el plateado y el caqui combinado con el oro. Los abrigos de lana y cashemire, muy envolventes, aparecen con suaves cuadros, un estampado que se repite en vaporosos vestidos, y todo ello con largos por encima de la rodilla y minis.

Para los vestidos, Kina Fernández , que debutó en esta pasarela madrileña hace diez años, ha escogido la viscosa satinada y la unión de la organza y el crespón de seda para los trajes a media pierna y los más largos, en los que las plumas y la pedrería de cristal no faltaban como detalle en cintura y cuello. El busto femenino es realzado en los ajustados vestidos de Kina , en los que la estructura geométrica impacta con glamour. Las faldas rectas, de pinzas ahuecadas y profundos pliegues, han sido creadas en raso de algodón brillante, y Kina Fernández las ha mezclado con el punto.

Para el próximo otoño-invierno, el punto, que ha sido tejido muy grueso, transmitiendo sensación de calidez, es una baza importante. Kina le ha conferido a los jerseys talla "oversize" y, a veces, les une un cuellos de piel o los convierte en mini vestidos ajustados con anchos cinturones o en capas con capucha.  Los complementos no han faltado: grandes bufandas, bombines negros, gorras de lana ladeadas, guantes cortos y de automovilista, cinturones anchos y zapatos y botines de piel.