“Paradise. Diosas y niñas”. Así llama Lydia Delgado una colección a la que, dentro de la elegancia, sofisticación y refinamiento, ha querido dar un aire hippie, con vestidos lenceros, puntillas, transparencias, tejidos con mucha caída, desestructurados, frente a otra línea más rígida.

"Es un viaje lúdico, mágico, exótico, que conecta con las celebraciones, las comuniones de las niñas, la estética de las brujas de Eastwick", comentó la diseñadora, que volvió a mostrar lo bien que trabaja en un desfile en el que contó con la actriz Manuela Vellés ("Caótica Ana") 

Dio especial importancia a pequeños vestidos inspirados en los trajes de comunión, a amplias blusas de aire hippie y sacramental, así como a las largas y amplias túnicas de encaje geométrico que acompaña con pantalones masculinos, y a las faldas con mucho volumen que se ajustan en la cintura.