La asturiana María Lafuente ha presentado en Cibeles una colección bañada en blanco y marfil que acompañó con toques de fucsia, naranjas, amarillos y ocres, combinados con complementos y grandes bolsos en tonos dorados y bronces

Las gasas, sedas, linos, algodones y rasos fueron los tejidos protagonistas de una colección que llamó la atención por sus altísimos talles tanto en faldas como en pantalones.

Los diseños se completaron con mangas abombadas o capeadas y estampados y serigrafiados que recurrían a la simetría y a la repetición, con espirales interminables inspiradas en el arte de Escher.

Siguiendo los pasos de este artista, los diseños de Lafuente exploraban lo onírico con combinaciones de líneas que gradualmente se van transformando hasta perder su identidad original.

Los vestidos globo, tanto largos como hiper cortos completaron una colección en la que destacaron sobre todo los tonos crudos y la riqueza de los tejidos.