La alfombra roja española brilló por sus trajes de firma, largos, escotados, atrevidos, y en su mayoría mencionables, convirtiéndose en improvisada pasarela de tendencias, durante la entrega de los Premios Goya 2006.

No se sabe si es consecuencia de los flirteos, incursiones o incluso asaltos contrastados  que actrices como Penélope Cruz, Paz Vega o Elsa Pataky han hecho con mayor o menor fortuna a la Meca del cine mundial o si la internacionalización en general de nuestras estrellas (algunas de ellas brillantes) es la que ha tocado con su varita al producto nacional, pero el caso es que los Goya cada año son un poco más sofisticados en lo que a vestimenta se refiere. Aunque aún tenemos pendiente dar un toquecito , y serio, a la parte masculina y pulir algunos retazos folclóricos mal interpretados.