Sin apellido, como las grandes estrellas. El gran modisto italiano se despide. Y lo hace a lo grande.

El rumor había corrido por los mentideros de la ciudad eterna como la pólvora. Era julio y Valentino celebraba la fiesta que conmemoraba sus 45 años de trabajo al servicio de la moda y de las mujeres. Luego, se rumoreaba, diría adiós. En Villa Borghese se reunió el mayor número de VIPS y celebrities de la temporada. Carolina de Mónaco, Karl Lagerfeld, Uma Thurman, Liz Hurley, Sarah Jessica Parker, Elle McPherson, Tom Ford... arroparon al maestro y amigo en su gran noche, una noche que se alargó durante tres días de fiesta, con exposición conmemorativa incluida.

“Ha sido un momento mágico, seguramente irrepetible. Sería imposible igualar la emoción y la alegría por la amistad y la consideración que el mundo entero me ha demostrado. Por lo tanto, he decidido que éste es el momento perfecto para decir adiós al mundo de la moda”, explicó el modisto dos meses después.

FIEL A SU ESTILO

La despedida llega después de 45 años de éxito. ¿Su clave? Que siempre ha sido Valentino: se ha mantenido al margen de tendencias y ha sido fiel a su estilo. Su objetivo ha sido complementar la belleza femenina y ponerse a su servicio. Romanticismo y femineidad siempre fueron su lema, y los plasmó a través de vestidos vaporosos, de estampados florales y de su color preferido, ese “rojo Valentino” que nadie ha conseguido igualar. Enemigo declarado del minimalismo, el modisto siempre ha defendido el lujo y la elegancia, y ha contado con no pocas seguidoras.

Ahora, el maestro completará su trabajo en enero de 2008. “Me gusta pensar, como dicen los ingleses, que hay que dejar la fiesta cuando está llena”. Y así es, se va en la cumbre del éxito. El 3 de octubre presentó en París su última colección de prêt à porter. En enero, también en la capital gala, la alta costura dirá adiós a uno de sus grandes mitos, en un mercado en el que, cada vez, hay menos maestros… y menos clientes. Una vez despejada la incógnita de su sucesora, sólo queda una duda: ¿seguirá Valentino, como marca, desfilando en la semana de la Alta Costura de París? La solución, el año que viene.

SU HEREDERA

Alessandra Fachinetti
será quien salude tras el desfile de prêt à porter de febrero en París. El suyo era el nombre más esperado. Desde que el grupo inversor británico Permira adquiriera el Valentino Fashion Group en primavera, se rumoreaba sobre el posible sucesor del genio. Se barajaban los nombres de Giambattista Valli o Stefano Pilati (director creativo de Yves Saint Laurent).

“Valentino ha sido siempre una referencia para mí. Me dedicaré a esta aventura con pasión y entusiasmo”, ha declarado la diseñadora italiana. Estrecha colaboradora de Tom Ford en Gucci, fue nombrada su sucesora para la colección femenina tras la escandalosa salida del diseñador texano. Sin embargo, ella sólo duró dos colecciones antes de su abrupto adiós por “desavenencias con la dirección”. Muchos achacaron su marcha a su negativa a continuar la línea sexy impuesta por Ford.

TRES VESTIDOS PARA LA HISTORIA

Jackie Kennedy (1967). La entonces primera dama de los Estados Unidos lo eligió para su viaje oficial como embajadora de buena voluntad a Camboya. El creador italiano había diseñado inicialmente un vestido igual, pero en un tono un poco más claro que el luego llevó Jackie. Pero a ella le pareció demasiado austero y sugirió un color azul brillante. Fue una elección que marcó una época.

Julia Roberts (2001). Para recoger el Oscar a la mejor actriz, por su papel en Erin Brockovich, eligió un modelo vintage de la colección de 1982.

Jennifer López. La cantante no dudó en inspirarse en el estilo de Jackie para asistir a la entrega de los Oscar. Y se vistió con un modelo igual al que lució la primera dama en Camboya, pero en un tono más claro. Fue una de sus apariciones más recordadas.

SUS CLAVES PARA SER SEXY


• En numerosas ocasiones, el creador ha declarado: “El rojo es el color más hermoso que puede llevar de noche una mujer”.

• Fundamental: aprender a caminar y moverse. ¿Su consejo? Practicar ante un espejo todo el tiempo necesario. “Nadie puede hacerlo de forma natural. Todo requiere un aprendizaje”.

Aprender a sentarse es fundamental. Hay que hacerlo siempre en diagonal y nunca dejarse caer en el sofá como una piedra. Hay que mantenerse siempre erguida. “Por supuesto que no es nada natural, pero ¡funciona!”.

• No puedes ser sexy sin una maravillosa sonrisa o un pelo cuidado. “No confíes en la madre Naturaleza, está demasiado ocupada”.