La pareja, tras cinco años de relación, ha celebrado la boda en la basílica de Santa María en el barrio romano de Trastevere.

El príncipe Amadeo de Bélgica y la periodista italiana Elisabetta Maria Rosboch von Wolkenstein se dieron el 'sí, quiero' este sábado en Roma, ciudad natal de la novia. La Familia Real belga viajaba hasta la capital de Italia para ser testigos del enlace. 

Elisabetta Rosboch lució un vestido con una impresionante cola realizado en encaje, cuello cerrado y transparencias con las que se apreciaba el escote palabra de honor. Un diseño muy elegante y clásico firmado por Valentino. Completó su estilismo con un peinado recogido bajo con raya lateral, velo con detalles en encaje y diadema de brillantes.

El príncipe de Bélgica llevaba chaqué, con camisa blanca, corbata gris clara y pantalón a juego con finas rayas verticales. A la basílica de Santa María llegó acompañado de su madre, la princesa Astrid. 

Entre los invitados, Felipe y Matilde de Bélgica acudieron acompañados por sus tres hijos. Los abuelos del novio, Alberto y Paola de Bélgica también asistieron a la boda.